El presidente brasileño Michel Temer asegura que «sigue y seguirá trabajando con o sin protestas»
Antes de un encuentro con el ministro de Finanzas, Taro Aso, el mandatario dijo a periodistas en Sao Paulo que «el brasileño es un pueblo optimista» y garantizó que «pase lo que pase» no dejará de trabajar «por el bien del país».
Temer insistió en que las reformas económicas y laborales que ha propuesto «generan en un primer momento objeciones y contestaciones, que son típicas de una democracia plena como la que el país vive», pero insistió en que «con el tiempo» será reconocida su «necesidad».

Una de las reformas más polémicas fue aprobada esta semana en la Cámara Baja en primera instancia, aún debe ser discutida por el Senado y propone una amplia modificación de las leyes laborales.
Uno de los puntos de mayor controversia plantea que «lo acordado valga por encima de lo legislado», lo cual daría valor legal a los convenios pactados entre trabajadores y empleadores, aun cuando no se ajusten totalmente a las normativas en vigor.
La propuesta forma parte de una serie de medidas promovidas por el Gobierno para intentar recuperar a la economía nacional de una profunda recesión que ha costado una caída de casi ocho puntos porcentuales en los dos últimos años.


