Expresiones

Pobreza en Panamá

Por Victoriano Rodríguez Santos

Panamá es un país bendito, toda semilla germina. Nos brinda casi todo tipo de flora y fauna. Abundante agua dulce. Sus situaciones climáticas son pasajeras cual pasajero es cualquier momento personal de tristeza. Situación que nos trae como consecuencia la importación de pobreza y mendicidad, promovida por quienes gobiernan.

Nuestro territorio está suspendido en aguas benditas de dicha, prosperidad y abundancia. Muchas veces he escrito que «Dios es panameño».

Nuestros nacionales, y quizás por mucho tiempo, no lleguen a comprender la majestuosidad de la nación panameña. La grandeza de su tierra, en el pequeño espacio entre sus fronteras. Las riquezas naturales de su tierra y mares, más el intelecto de sus nativos, con capacidad de discernir sin llegar a la violencia armada.

Producto de sus características y los sistemas de explotación de los países desarrollados; se levanta airosa con la sangre del indio, español y el negro, en una mezcla que hace fuerte y vigorosos a sus coterráneos. Provienen otras razas; se mezclan con las existentes, surgiendo panameños con diferentes, rasgos físicos, necesidades y condiciones sociales igualmente diferentes.

Surgen condiciones económicas y niveles desiguales, en el campo económico, social y político, producto de factores internos y externos que tienden a abrir la brecha entre ricos y pobres. Los grandes tenedores de capital nacional o extranjero, se insertan en la política criolla y menoscaban la economía del campo, implementando la importación de productos, dejando en indefensión a nuestros agricultores.

Comprando la conciencia de pobladores, mediante el clientelismo, promueven corruptos a niveles de cargos por elección popular que luego desde el cargo ostentado aprueban leyes o aplican normas en detrimento de la población panameña.

Los políticos han aprendido que gobiernan mejor cuando la población no es estudiada o se convierte en la suela de su zapato, para que lo pisen. Se han convertido en los corsarios actuales.

Todavía vivimos en medio de pobreza y extrema pobreza; pero aún no la conocemos. La televisión muestra lo que convienen a quienes pueden pagar el comercial y esos no son los pobres. Dios te salve Panamá.