“Alerta Roja” en Honduras tras 18 asesinatos de mujeres en 10 días
El cuerpo sin vida de Rebeca Torres fue encontrado a un costado de un camino en Tegucigalpa.
La adolescente de 15 años aún portaba el uniforme del Instituto Central Vicente Cáceres cuando su cadáver fue hallado con severos golpes en la capital de Honduras el pasado 23 de junio.
«Ella solo se dedicaba a estudiar, tenía un excelente índice académico. ¡Yo me soñé estar en la graduación de mi hija!», dijo entre lágrimas Ramón Torres, padre de Rebeca, a la prensa hondureña.
«Con mucha saña la mataron a pedradas», dice Sara Tomé, del Centro de Estudios de la Mujer, una ONG de defensa de las mujeres en Honduras.
«Su cuerpo no tenía evidencia de uso de arma blanca, ni de arma de fuego, sino golpes con piedras», explica Tomé a BBC Mundo.
Su caso es uno de18asesinatos de mujeres que ocurrieron en los últimos 10 días de junio, 11 de ellos en una misma semana, y por los que al menos 20 organizaciones declararon el pasado martes que Honduras debe estar en «alerta roja».
«Es una alerta grave el hecho de que en una semana se haya asesinado a 11 mujeres, de la forma en que se cometieron, con mucho odio, y que haya niñas estudiantes de colegio secundario», dice Tomé.
El martes pasado, unas 50 mujeres protestaron ante la sede del gobierno hondureño en Tegucigalpa y presentaron un manifiesto para exigir a las autoridades atención inmediata a los casos de feminicidios.
El Observatorio de Violencia, de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, informó a BBC Mundo que de enero a marzo de este año fueron asesinadas 99 mujeres, 73 de las cuales tenían entre 15 y 39 años.
Además, el organismo independiente registró 422 casos de violación contra mujeres de entre 10 y 19 años.
Las autoridades en Honduras sostienen que la cifra de homicidios en general hadisminuido 22% en los primeros seis meses de este año.
Pero las organizaciones defensoras de mujeres advierten que están ante un nuevo nivel de violencia contra las mujeres, a lo cual se suma a la impunidad: 96% de los casos no se resuelven.
«Vivimos ante una oleada de violencia y de inseguridad alarmante. Cada vez es más, y cada vez se acerca más a nuestros entornos», indica Tomé.


