Director del seguro social pide cambiarlo todo para salvar el ente
El director de la Caja del Seguro Social (CSS), Alfredo Martiz, afirmó hoy que la supervivencia de la institución pasa por un cambio «creativo» en la gestión pero también en la mentalidad de la población del país, que no puede seguir «viviendo la vida loca» y exponiéndose a enfermedades.
Desde hace varios años la CSS de Panamá es centro de controversia, tanto por el tema económico, por sus cada vez más insuficientes recursos, como por el propio desempeño de la institución, muy criticada por los usuarios por las deficiencias en la atención.
Martiz dijo este domingo que «sin lugar a dudas» la CSS debe «cambiar a nuevos procesos de gestión, ser creativos», culminar unos largamente esperados «estudios actuariales» y avanzar hacia «un gran acuerdo nacional, generar nuevas ideas» que permitan «reflotar financieramente la institución».
En conversación con los periodistas en el marco de la VII Gran Tetada y Feria Familiar de Lactancia Materna, explicó que «aumentar cuotas no es la única solución» al problema financiero.
Ello, porque solo el 50 % de los trabajadores en Panamá cotiza en la CSS, ya que el resto está en la economía informal, y de los cotizantes la mitad es población rural, por lo que sus aportes son bajos, mientras que «el nivel de gastos y actividad operativa es muy, muy alto».
Pero más allá del neurálgico tema financiero y administrativo, que incluye retos en materia de escasez de recursos financieros, de recursos humanos y de espacio físico, la supervivencia de la CSS pasa por un cambio de mentalidad de la población del país.
La CSS «no va a aguantar la cantidad de morbilidad que tenemos. Señores, seamos serios: obesidad, diabetes, pacientes en hemodiálisis, sida, drogadicción, accidentes de carro … esto a la larga va a terminar generando una situación de déficit. Todos tenemos que poner de nuestra parte», declaró.
Martiz hizo especial énfasis en el tema del VIH: 150 nuevas infecciones cada mes, con costes que superan los 500 dólares por cada paciente que recibe los medicamentos antirretrovirales.
La situación del VIH «es muy seria, es un tema cultural (…) tenemos que tomar conciencia, (…) no pueden seguir viviendo la vida loca porque esto no tiene sentido, (…) hay que cambiar actitudes, estilo de vida, modelos», alertó.
Datos de Onusida difundidos en julio pasado en un informe mundial indicaron que Panamá es uno de los países en los que desde 2010 ha habido «aumentos considerables» en las nuevas infecciones de VIH, con un 9 %.
Sobre el desempeño de la institución y sus recientes críticas al personal ante las perennes quejas de la población por la mala atención, Martiz se mostró convencido de que prevalecerá el compromiso y ética de quienes trabajan en la CSS.
«Yo apelo a la vocación (…) yo estoy seguro que los compañeros están entendiendo el mensaje y que harán lo que tienen que hacer para mejorar las actividades dentro de la estructura hospitalaria y en la clínicas» del seguro social, dijo Martiz.
La CSS y el Ministerio de Salud acometen actualmente un programa extraordinario para acabar con la mora quirúrgica en el país, que rondaba las 16.000 intervenciones en mayo pasado de acuerdo con los datos oficiales.


