Expresiones

Omar y Martín Torrijos,  binomio de gobernantes de Panamá

Javier Alexis Quiroz / Abogado

Hablar de Omar Torrijos Herrera, es definirlo como un líder en su momento, en su espacio de la historia a nivel  nacional e internacional, sin lugar a dudas es el emblema o símbolo del partido que gobernó: PRD (Partido Revolucionario Democrático), y en este país nadie tiene un recuerdo negativo de él cuando estuvo al frente de ese período tan decisivo para el país.

Actualmente, todos los miembros de ese colectivo político se identifican con el gestor de lo que es y ha sido el PRD, con Omar Torrijos Herrera ya que es parte fundamental de ese movimiento político y de la historia panameña.

Martín Torrijos Espino, como hijo de Omar Torrijos Herrera, heredó ese liderazgo nato que lo llevó hasta la presidencia de esta nación durante el quinquenio del 2004 al 2009, y lo fue igualmente como candidato del PRD; en ese momento, todos los de dicho partido respaldaron su gestión y el resto de la población recuerdan a Martín Torrijos Espino como un buen presidente,  y es, quizás, ese antecedente que lo precede es su mejor carta de presentación y que lo tiene en una buena posición, junto a otros candidatos a la presidencia de Panamá para el 2024.

Es muy difícil para la membresía del PRD, tratar de atacar la figura de Martín Torrijos Espino, ya que cuando lo hacen es como si fueran a manchar su propio emblema y  a la propia familia Torrijos.  Pienso que no es la vía correcta ya que más que favorecer, dividen más a la membresía y aunque Martín Torrijos Espino  decidió postularse por un partido como el Partido Popular, que a lo largo de la historia fue adversario de su padre, hoy su hijo lo ha considerado como un puente, como aliados de la cual demuestran su grado de confianza hacia su figura.

Las próximas elecciones, pareciera que corre alrededor de la historia del partido PRD, de sus aciertos y todos sus errores, pero sin dejar de lado que Omar y Martín Torrijos, representan la historia, los recuerdos positivos de una buena política y cualquier ataque que provenga de las propias filas del Partido Revolucionario Democrático, lo que hace es confundir más a su propia membresía y al resto de los ciudadanos que no forman parte de ese colectivo y juzgan con saldo negativo a sus detractores.