Basta de cochinadas judiciales: nuevo gobierno debe realizar profundos cambios en el Ministerio Público ante la desconfianza que existe en materia penal
Javier Collins Agnew / La Verdad Panamá
El ciudadano que el próximo 5 de mayo reciba de la mayoría del pueblo panameño, su consentimiento para que lleve las riendas del país por los próximos 5 años, debe realizar profundas transformaciones en el Ministerio Público, ante la desconfianza que existe en la jurisdicción penal, grietas que hay que sanar con urgencia en favor de la población y del desarrollo de la nación.
La Verdad Panamá preguntó al abogado Luis Fuentes Montenegro sobre recomendaciones que daría a la persona que se convierta en presidente de la república en las elecciones del próximo 5 de mayo de 2023.
El jurista sin titubeos pidió cambios constitucionales en lo que respecta al ordenamiento judicial del país cuya mayor dificultad se encuentra en la jurisdicción penal, área que no goza de la confianza de la ciudadanía.
A juicio de Fuentes Montenegro, se necesita una justicia penal que en la práctica no solamente los hijos de Juan la cocinera sean condenados por un delito que cometan, sino también los delincuentes de saco y corbata.
Montenegro se lamentó que los panameños de a pie ven el tema de un cambio constitucional como un asunto utópico, retórico y no le prestan atención, pero se necesita empezar por ahí y luego hacer cambios en otros entes de la justicia.
El abogado recomendó al nuevo gobernante que adquiera un compromiso serio y que verdaderamente haga cambios constitucionales profundos y no una transformación cosmética porque entonces el mal continuará.
El jurista señaló que existe una total desconfianza de los panameños en la justicia penal y que solamente el que se roba una gallina va a la cárcel, mientras que con los delincuentes de cuello blanco no pasa absolutamente nada.
Explicó que la transformación constitucional, implica luego reestructurar diferentes legislaciones, entre ellas el Código Penal, el Código Procesal Penal y hacer cambios importantes a lo interno del Ministerio Público.
«No se trata de despedir a todos porque allí hay profesionales de buena calidad, pero también hay funcionarios malísimos, por lo que esa institución necesita de reestructuración y con en el desarrollo de esa reestructuración se ganará la confianza de la sociedad panameña», sostuvo.
Aseguró que si el problema no se resuelve, el país entrará en un estado de desesperación, descalificación y desconfianza profunda y la gente pensará que no hay justicia en este país.
Explicó que hay funcionarios que están en la componenda y otros que no aplican la imparcialidad y se prestan para las «cochinadas judiciales» y esos tiene que ser expulsados porque están haciendo un daño.
«No solamente hacen daño a la institución que debe garantizar la imparcialidad de la justicia penal, sino que también están haciendo un daño a la sociedad que ya no confía en la justicia penal», destacó.
A juicio de Fuentes Montenegro, en Panamá hay justicia para unos y para otros no, manejo que no puede seguir, porque ese criterio genera desconfianza.
«Hoy por hoy nos preguntamos si el Sistema Penal Acusatorio (SPA) ha sido verdaderamente eficaz o requiere hacerle ajustes», cuestionó el abogado ante una casi nula evaluación del sistema. dijo.


