Abogado califica de crimen contra los panameños el desmantelamiento de pequeños comercios en Puerto Obaldía
Javier Collins Agnew / La Verdad Panamá
Un crimen contra humildes panameños fue la actuación del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), que procedió al desmantelamiento de una veintena de pequeños comercios ubicados en Puerto Obaldía, único sustento de humildes familias que residen en esta alejada región del país.
La denuncia la hizo el abogado José Antonio Moncada, quien viajó a ese sector que pertenece a Guna Yala, un corregimiento de la comarca que se encuentra en tierra firme y que está más conectado con la provincia de Darién.
Moncada indicó que los comercios fueron quemados de forma salvaje e ilegal ya tenían tres años de existir y incluso los policías del Senafront, de forma constante recibían alimentos en varios de ellos, un gesto de apoyo que hacían los comerciantes hacia los uniformados.
A juicio del abogado, la destrucción de los comercios es un crimen en contra de los ciudadanos,, cometido por policías panameños.
«Esto puede ser la gota que derrame el vaso de la paciencia de sufrir toda clase de atropellos de manera constante y periódica que incluso han puesto restricciones de otras actividades comerciales», destacó.
El jurista argumentó que el conocimiento de la existencia de esos comercios desde hace tres años demuestra según una fuente confiable, que el caso puede tener ribetes políticos.
Moncada asegura que la destrucción de los pequeños comercios a manos del Senafront es un acto arbitrario que ha caído en circunstancias penales.
Durante el operativo de destrucción de la propiedad privada, quienes amenazaron con armas de fuego a las personas, deben ser condenados y dados de baja, por los delitos cometidos contra la población de esa olvidada región del país.
Tras estos hechos el Senafront emitió un comunicado en donde da a conocer que el operativo de destrucción formó parte de la Campaña Escudo de la Operación Chocó, jornada donde participaron unidades de la 2da Brigada Caribe en conjunto con unidades de Fuerzas Especiales.
La acción policial obedecío a labores que identifican presuntas personas vinculadas a actividades comerciales y logísticas orientadas al tráfico ilícito de migrantes por
los pasos migratorios irregulares, con apoyo del crimen organizado transnacional.
Durante el operativo se logró ubicar equipos de refrigeración, generadores de electricidad por combustible, equipos para distribuir señal WIFI, tres armas de fuego de confección casera conocidos como niples.
Según los uniformados, entre las actividades que se desarrollaban en el sitio están el alojamiento y refugio temporal, venta de alimentos y enseres, prestación del servicio de Wifi, carga de baterías a sobre costos, guías a través de los pasos ilegales y hasta la venta de sustancias ilícitas.
El informe publicado por el Senafront en su cuenta de Instagram, ha recibido voces de respaldo por su actuación, pero muchos cibernautas, criticaron el ataque contra humildes comerciantes, cuestionando de esta forma la destrucción de los comercios.
«Las personas solo buscan
rebuscarse para sostenerse, no veo
cual es el delito si venden víveres
para los migrantes o posada o
refugio sea como sea la gente va
a migrar… Yo tengo un video
donde este mismo señor
amenaza a la gente porque le reclaman
y les apunta con un arma«, dijo un ciudadano en la propia cuenta del Senafront.
Otra persona escribió indignada que al parecer ahora los habitantes de la comunidad no pueden tener neveras, alimentos para la venta, generadores de energía, ni señal de WiFi, sino que tienen que vivir como primitivos.
El abogado Moncada se encuentra en la región recibiendo toda la información de los hechos, acciones que según dijo son delitos cometidos por los uniformados.


