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Biden restringe el derecho al asilo en la frontera con México con una dura orden ejecutiva

Los Ángeles (EE.UU.), 5 jun (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció este martes una orden ejecutiva que restringirá el acceso al derecho al asilo en la frontera con México y acelerará las deportaciones ante la falta de apoyos legislativos tanto entre las filas demócratas como entre los republicanos.

La norma suscitó críticas dentro de su propio Partido Demócrata y entre sus más férreos oponentes republicanos, que la tacharon de medida de «amnistía» pese a que es una de las decisiones migratorias más duras de su mandato.

La orden, que entró en vigor de manera inmediata, permitirá a las autoridades estadounidenses deportar a quienes no superen unos estrictos estándares de asilo cuando se supere la cifra de 2.500 detenciones diarias en la frontera durante un promedio de siete días, algo que en base a las últimas cifras está por debajo del flujo de cruces diarios actual.

La mayoría de críticas llegaron de defensores de los inmigrantes que casi al unísono dijeron que la medida hace eco de las estrategias usadas por el expresidente republicano Donald Trump (2017-2021) para cerrar la frontera en 2018.

Biden intentó apartarse de las medidas tomadas por su antecesor en un discurso en la Casa Blanca, en el que intentó explicar que esta orden ejecutiva es una respuesta a la falta de consenso para una reforma migratoria en el Congreso y persigue solicitudes de asilo más ordenadas (a través de los puertos de entrada) y menos expuesta a las mafias de tráfico de personas.

«Nunca demonizaré a los inmigrantes. Nunca me referiré a ellos como un veneno en la sangre de nuestro país», dijo en referencia a Trump, quien ha declarado que están «envenenando la sangre del país», haciéndose eco de palabras usadas por Adolf Hitler.

«Nunca separaré a las familias de sus hijos en la frontera, nunca prohibiré la entrada al país a un grupo de personas por sus creencias religiosas», añadió Biden, en alusión a más políticas implementadas por Trump para separar familias en la frontera o vetar la entrada a EE.UU. de nacionales de países de mayoría musulmana.

Pero las declaraciones no han convencido incluso a aliados políticos como el senador por California Alex Padilla, quien hoy dijo en un comunicado que “al revivir la prohibición de asilo de Trump, el presidente Biden ha socavado los valores estadounidenses”.

El legislador demócrata agregó que la Administración ha abandonado las obligaciones del país «de brindar a las personas que huyen de la persecución, la violencia y el autoritarismo la oportunidad de buscar refugio en los Estados Unidos».

El rechazo a la orden también vino por parte de los más acérrimos oponentes de Biden y el expresidente y rival presidencial republicano aseguró que la medida es una «amnistía».

«Seamos claros: la orden ejecutiva de Joe Biden es una amnistía, no es para seguridad fronteriza», dijo en un comunicado Karoline Leavitt, secretaria nacional de prensa de la campaña de Trump.

Por su parte, Stephen Miller, el ideólogo de la política migratoria de la Administración Trump, manifestó este martes que los demócratas esconden “un nuevo DACA”, (un programa de Acción Diferida que otorga permisos de trabajo y protege de la deportación) y esconde una «invasión».

El exfuncionario republicano cree que en dos años los demócratas van a abogar por dar una amnistía a los solicitantes de asilo que han recibido un amparo provisional mientras se revisan sus casos.

“Ese es el plan, esto es DACA para los nuevos ilegales”, insistió varias veces Miller en una llamada con la prensa.

A las críticas se suma el anuncio de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) que dijo este martes que buscará tumbar en la corte la orden ejecutiva.

“Tenemos la intención de impugnar esta orden ante los tribunales. Era ilegal cuando Trump lo hizo, y no es menos ilegal ahora”, comentó Lee Gelernt, subdirector del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de la ACLU.

La orden de Biden llega a seis meses de las elecciones generales, en las que Biden aspira a ser reelegido para un segundo mandato.

La gestión de la migración se ha convertido en un tema central para los votantes, superando la economía y la inflación, según varias encuestas.

La presidenta del Senado mexicano rechaza restricción al asilo de migrantes en EE.UU.

La presidenta del Senado de México, Ana Lilia Rivera, mostró este martes su rechazo a la orden ejecutiva emitida por Joe Biden, presidente de Estados Unidos, que restringirá de forma drástica las solicitudes de asilo por migrantes.

«Lamento profundamente la reciente decisión del presidente Biden de emitir una orden ejecutiva que impide a los migrantes solicitar asilo cuando el número de cruces en la frontera superen los 2.500 diarios durante una semana», expresó Rivera en un mensaje difundido en sus redes sociales.

La presidenta del Senado criticó que la medida promulgada por el presidente estadounidense «contradice los principios de solidaridad y humanidad que deben guiar las políticas migratorias».

La orden, que entrará en vigor este martes, ya que se ha rebasado las 2.500 detenciones con una media de 4.200 arrestos diarios ocurridos en abril, según la última cifra oficial disponible.

Los protocolos para solicitar asilo volverán a relajarse una vez que esa cifra disminuya a 1.500 en promedio durante 14 días, lo que podría ser difícil de alcanzar, ya que la última vez que el promedio de detenciones bajó a 1.500 fue en julio de 2020, en plena pandemia.

«La restricción al asilo no solo pone en riesgo la seguridad de los migrantes, sino que también erosiona los valores de compasión y justicia que todos debemos defender», argumentó Rivera en su cuenta de X.

Rivera, tras conocer la entrada en vigor del decreto, urgió al Gobierno de Biden a «reconsiderar la orden y a colaborar con México y otros países para proteger los derechos humanos y garantizar un trato digno a todas las personas».

El mandatario norteamericano comunicó telefónicamente la medida a su homólogo mexicano, el presidente Andrés Manuel López Obrador, en una llamada que según la Casa Blanca sirvió para comprometerse a «mantener una fuerte cooperación» entre las administraciones hasta que Claudia Sheinbaum asuma la Presidencia de México.

El presidente estadounidense explicó también a su contraparte de México que ha autorizado tres proyectos para expandir puentes internacionales en la frontera de Texas que «beneficiarán a las comunidades locales y fortalecerán la relación económica entre Estados Unidos y México».

La medida se anunció a solo cinco meses de las elecciones presidenciales norteamericanas, donde la migración es la prioridad de los votantes y el demócrata competirá contra el exmandatario Donald Trump (2017-2021), quien presiona al Gobierno con su retórica antinmigración.

Foto EFE