Judiciales

Preocupa penetración del narcotráfico en estamentos de seguridad y partidos políticos

Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá

La reciente detención de 31 personas involucrados en el tráfico de drogas y lavado de dinero es un tema preocupante toda vez que el crimen organizado ha penetrado una vez más los testamentos de seguridad y partidos políticos en busca de protección oficial y lograr sus objetivos delictivos.

Este caso ha generado intensas reacciones dentro de la sociedad y entre especialistas legales, quienes han destacado la gravedad de la situación y sus posibles repercusiones tanto para las instituciones públicas como para la estabilidad política del país.

Los abogados Alfonso Fraguela y Luis Fuentes Montenegro, han reaccionado expresando su profunda preocupación tras el desmantelamiento de la red criminal dedicada al tráfico de drogas y al lavado de dinero, que  involucra a altos funcionarios públicos, unidades policiales de los estamentos de seguridad, e incluso al hijo del diputado del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Raúl Pineda, Abraham Rico Pineda, actualmente prófugo de la justicia.

El abogado Alfonso Fraguela se pronunció sobre la situación, señalando la profunda penetración del crimen organizado en todos los niveles de la sociedad panameña.

«Panamá está viviendo momentos muy difíciles, donde el crimen organizado está llegando a todas las esferas de nuestra sociedad», advirtió.

Para Fraguela, uno de los principales problemas es la creciente evidencia de que funcionarios públicos están involucrados en actividades ilícitas, lo que ha generado una pérdida de confianza en las instituciones.

Fraguela destacó además el estilo de vida ostentoso de algunos servidores públicos como un indicio de actividades ilegales: «Los estilos de vida suntuosos sin un ingreso que respalde esos gastos es la primera alerta que deben valorar las autoridades».

Hizo referencia a la exhibición en redes sociales de propiedades de lujo y bienes costosos por parte de estos funcionarios, lo cual genera sospechas sobre cómo han adquirido tales riquezas con los salarios limitados que perciben.

«Las investigaciones que adelanta el Ministerio Público deben ser profundas y ejemplares», añadió Fraguela, subrayando la importancia de separar a los servidores públicos involucrados en estos actos delictivos para restaurar la credibilidad en las instituciones.

Por otro lado, el abogado Luis Fuentes Montenegro subrayó la gravedad penal del caso, que involucra a figuras ligadas al PRD y a miembros del gobierno anterior.

«Se trata de un caso penal de gravedad que aparentemente involucra a varios miembros del PRD», comentó Fuentes Montenegro.

Fuentes Montenegro aseguró que este escándalo podría tener consecuencias políticas para el PRD, que hasta el momento ha mantenido un silencio sobre los hechos. «La situación puede tener efectos negativos para el PRD, quien al respecto guarda silencio y sigue sumergido en una ola de hechos cuestionables».

Fuentes Montenegro hizo hincapié en la necesidad de diferenciar entre la responsabilidad del hijo del diputado Raúl Pineda, actualmente prófugo, y la del diputado mismo.

«Jurídicamente hay que diferenciar entre la situación del hijo del diputado Pineda y la situación del diputado propiamente», señaló. Sin embargo, expresó que, debido al parentesco, el caso podría tener repercusiones tanto legales como políticas para la familia y para su colectivo.

El caso continúa en investigación, y según Fuentes Montenegro, aún pueden surgir nuevas revelaciones y detenciones. «Es un proceso en marcha, por tanto todavía muchas cosas pueden ocurrir», advirtió.

Asimismo, cuestionó el por qué tales operativos no se llevaron a cabo antes, insinuando que podría haber habido cierta inacción o encubrimiento por parte de las autoridades.

«Un punto a destacar es el por qué tales operativos nunca pudieron llevarse a cabo con anterioridad», reflexionó, sugiriendo la posibilidad de complicidad o falta de voluntad política en años anteriores.

Mientras la investigación sigue su curso, la sociedad panameña espera respuestas claras y contundentes de las autoridades, tanto en el ámbito judicial como político.

La detención del prófugo Abraham Rico Pineda, así como la depuración de las instituciones implicadas, se perfilan como pasos necesarios para restaurar la confianza pública y combatir el flagelo del crimen organizado en el país.