Escasez de medicamentos es una sentencia de muerte para pacientes con enfermedades crónicas
Mileyka Valdespino / La Verdad Panamá
En medio de la aguda crisis que enfrenta la Caja del Seguro Social (CSS), Emilia Martínez Rodríguez, presidenta de la Asociación de Esclerosis Múltiple y parte de la Federación de Enfermedades Crónicas, Críticas y Degenerativas, expuso en el programa “Infórmate de la Verdad» la alarmante situación que viven los pacientes debido a la falta de medicamentos y servicios médicos esenciales.
“No tenemos medicamentos, no tenemos exámenes”, afirmó, revelando la cruda realidad de quienes dependen del Sistema de Salud para tratamientos que son esenciales para mantener una mínima calidad de vida.
La situación en cuanto a medicamentos es aún más alarmante. Martínez informó que los pacientes que requieren tratamientos para enfermedades como la esclerosis múltiple se enfrentan a precios exorbitantes en el ámbito privado. “Estamos hablando de entre mil y tres mil dólares al mes por los medicamentos, y no se encuentran en farmacias convencionales. Tienes que ir directamente a un distribuidor”, señaló.
El retraso en la adquisición de medicamentos es uno de los puntos más críticos en esta crisis. “Ya llevamos nueve meses esperando, y ahora estamos en septiembre, por lo que difícilmente veremos una solución antes de fin de año. Esto es una sentencia para los pacientes crónicos”, lamentó. La ley 419, que regula las compras de medicamentos, aún no ha entrado en vigor, lo que, según Martínez, agrava aún más la situación.
La burocracia dentro de las instituciones encargadas de la salud también es motivo de indignación. Martínez compartió su experiencia con la reglamentación de la ley 419, un proyecto que prometía mejoras, pero cuya implementación ha sido lenta. «No es cuestión de dinero, sino de voluntad y gestión.
El año pasado, solo se utilizó el 30% del presupuesto destinado a compras de medicamentos», señaló. Para ella, la falta de medicamentos no es solo un problema de recursos, sino también de gestión ineficiente y reglas mal planteadas.
Ante esta crisis, Martínez también expresó su preocupación por el impacto que tendrá en los pacientes a largo plazo. “No estamos hablando solo de mi enfermedad. ¿Qué pasa con los pacientes diabéticos sin insulina? ¿Qué pasa con quienes tienen hipertensión y no pueden acceder a sus medicamentos?”, cuestionó.
La falta de acceso a resonancias magnéticas, fundamentales para el seguimiento de enfermedades como la esclerosis múltiple, ha alcanzado niveles críticos. Martínez explicó que lleva más de tres años sin poder realizarse este examen, indispensable para monitorear la progresión de la enfermedad.
«La resonancia magnética es clave, y sin ella estamos a la deriva. Es casi como esperar a que aparezcan los síntomas sin poder prevenir nada», enfatizó. Este escenario no es exclusivo de su padecimiento, sino que afecta a todos los pacientes con enfermedades crónicas.
Ante este panorama, surge la pregunta inevitable: ¿Qué están haciendo las autoridades para abordar la crisis? El presidente de la República ha instalado mesas de trabajo para buscar soluciones, pero Martínez es cautelosa en su evaluación. “Es bueno que nos hayan tomado en cuenta, pero apenas estamos comenzando. Es demasiado pronto para sacar conclusiones, aunque me parece positivo que estemos siendo escuchados», indicó.
Las mesas de diálogo, divididas en dos grandes temas —la sostenibilidad financiera del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y las prestaciones en los servicios de salud— son vistas con esperanza, pero también con una dosis de realismo. «En la mesa de IVM, es más un tema técnico y financiero. Ahí no es mucho lo que podemos aportar directamente porque no es nuestra área de experticia. Sin embargo, en la mesa de salud sí estamos empujando soluciones urgentes, como la compra inmediata de medicamentos», afirmó Martínez.
El panorama es sombrío, pero mantiene la esperanza de que estas mesas de trabajo ofrezcan soluciones tangibles. Su participación en la mesa de salud es constante, y asegura que no se retirará hasta que haya un progreso real. “Este es un tema que afecta a todos los panameños, independientemente de su afiliación política o situación económica. Todos tenemos derecho a un sistema de salud funcional”, declaró.
En cuanto a las propuestas que se han puesto sobre la mesa, Martínez señaló que la unificación de compras de medicamentos podría ser una solución viable, aunque subrayó que el proceso debe ser más ágil y transparente. «Necesitamos un solo sistema de salud, donde todos los ciudadanos, paguen o no seguro, puedan acceder a los mismos servicios médicos», añadió.
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