El pueblo responderá en las calles ante cualquier imposición de medidas paramétricas, sostienen médicos, sindicatos y educadores
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
A medida que las discusiones en la mesa de diálogo alcanzan su fase final, representantes de diversos sectores, incluidos sindicatos, médicos y educadores, reafirmaron su firme oposición a cualquier intento de imponer medidas paramétricas, como el aumento de la edad de jubilación o la privatización de los fondos de pensiones.
El dirigente sindical Marco Andrade, del Consejo Nacional de Unidad Sindical (Conusi); Julio Osorio, de la Comisión Médica Negociadora Nacional (Comenenal); y Humberto Montero, del Frente Nacional de Educadores Independientes (Frenei), reafirmaron su rechazo rotundo a cualquier medida paramétrica que afecte los derechos de los trabajadores y pensionados.
Las declaraciones que los dirigentes ofrecieron a La Verdad Panamá, dejan ver claramente un consenso de que estas propuestas serían inaceptables y que perjudicarían gravemente al pueblo panameño.
Andrade expresó su preocupación sobre la falta de consenso en la mesa de diálogo, destacando que la mayoría de las organizaciones plantearon un sistema único y solidario, mientras que el sector empresarial se inclinó por la privatización de los fondos de pensiones.
El dirigente criticó que el gobierno pueda imponer unilateralmente un proyecto de ley sin el consenso de la mesa.
«Consideramos que eso es un irrespeto a las organizaciones que formamos parte de la mesa y al pueblo panameño. No aceptaremos que el gobierno presente una propuesta sin el consenso de todas las partes. La justicia social y la equidad deben prevalecer en cualquier reforma», dijo.
Asimismo, enfatizó que cualquier intento de aumentar la edad de jubilación o la cuota de aportación sería rechazado tajantemente, ya que dichas medidas no fueron discutidas en la mesa de diálogo.
«Medidas paramétricas como el aumento de la edad de jubilación no se discutieron en la mesa. Si el gobierno intenta imponerlas, el pueblo panameño tendrá que responder en las calles», aseguró.
Por su parte el dirigente médico Julio Osorio de la Comisión Médica Negociadora Nacional (Comenenal) coincidió en que la discusión sobre las medidas paramétricas no es pertinente en este momento, ya que existen otras fuentes de financiamiento que deben explorarse antes de cargar a los trabajadores y pensionados.
«El problema real es la evasión de impuestos y la falta de control sobre las cotizaciones. No es el momento para hablar de medidas paramétricas. Primero debemos asegurar que los recursos existentes se gestionen de manera efectiva», señaló.
Osorio destacó que la privatización del sistema de pensiones es una amenaza para la estabilidad social, y que Comenenal se mantendrá firme en su lucha por un sistema público y solidario que garantice una atención de calidad para todos los panameños.
En tanto el profesor Humberto Montero del Frente Nacional de Educadores Independientes (Frenei), reiteró que los educadores no permitirán que las medidas paramétricas afecten a los trabajadores, y destacó que existen suficientes recursos en el país para financiar la CSS sin necesidad de recurrir a reformas que perjudiquen al pueblo.
«No aceptamos que el aumento de la edad de jubilación o la privatización recaigan sobre los hombros de los panameños. El Canal de Panamá, los puertos y otros sectores generan suficientes recursos para financiar la CSS sin perjudicar a los trabajadores», sugirió.
Montero, además, advirtió que los educadores se mantendrán vigilantes ante cualquier intento de imponer reformas que afecten a los panameños y que el sector magisterial está dispuesto a tomar medidas de presión si el gobierno no escucha sus demandas.
Los tres dirigentes dejaron ver claramente que no aceptarán ninguna medida paramétrica que perjudique a los trabajadores y pensionados de Panamá, y que seguirán luchando por un sistema solidario y justo que responda a las necesidades del país.
La próxima reunión con el Ejecutivo, programada para el 30 de octubre, será de mucha importancia para definir el futuro de la CSS y evitar una posible confrontación social.


