MINSA inicia este sábado cacería de certificados médicos brujos
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
A partir de este 11 de octubre, ningún certificado médico de incapacidad escapará al microscopio del Ministerio de Salud.
El nuevo Decreto Ejecutivo N° 7 del 11 de agosto de 2025 entra en vigor y promete poner fin al festival de incapacidades falsas que por años se ha paseado impune por empresas, juzgados y oficinas públicas del país.
El Gobierno lanzó esta medida como una cirugía mayor al sistema: todo certificado será verificable, trazable y sujeto a inspección inmediata.
Los empleadores, jueces, fiscales o cualquier institución pública podrán solicitar la revisión de autenticidad si sospechan que el documento fue “recetado” sin paciente o “comprado” sin consulta.
Y es que el propio decreto reconoce que la comercialización de incapacidades se volvió una epidemia silenciosa que infecta la ética médica y causa pérdidas millonarias al Estado y a las empresas privadas.
El texto es tajante: “La expedición de un certificado que no se ajuste a la realidad de la salud del paciente se considerará falta grave”.
Desde ahora, los médicos y odontólogos deberán dejar constancia en la historia clínica de cada incapacidad otorgada, registrar el diagnóstico y detallar fechas exactas de inicio y fin.
Todo documento sin estos datos, o sin el número de registro del profesional, será nulo y sancionado.
El Ministerio de Salud (MINSA) descentralizará la verificación para agilizar las inspecciones en las regiones sanitarias.
Si se detecta falsedad o cobro indebido, el expediente irá directo al Consejo Técnico de Salud, y si hay indicios de delito, al Ministerio Público.
En pocas palabras, a partir de este sábado 11 de octubre, los certificados médicos dejarán de ser un pase libre al ausentismo.
Quien los emita o los use sin respaldo real, podría terminar enfrentando no solo sanciones administrativas, sino también acusaciones penales por falsedad de documento público.


