Mulino rechaza pronunciamiento de Hong Kong y reafirma soberanía de Panamá sobre sus puertos
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
El presidente de la República, José Raúl Mulino, rechazó de forma categórica los señalamientos emitidos por autoridades de Hong Kong y Macao sobre el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia relacionado con los puertos panameños, y dejó claro que en Panamá el Órgano Ejecutivo no interfiere en las decisiones judiciales.
Mulino recordó que Hong Kong es una zona administrativa especial de China y que la comunicación diplomática formal entre Panamá y ese país se maneja exclusivamente a través de Beijing y la Cancillería panameña.
No obstante, explicó que, por la forma en que esas autoridades se refirieron al fallo, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un pronunciamiento oficial rechazando cualquier interpretación que sugiera injerencia del Ejecutivo en la justicia.
“Hay una enorme diferencia entre un país con una economía regida por el Comité Central del Partido Comunista Chino y una institucionalidad democrática como la que rige en Panamá”, subrayó el mandatario.
El presidente sostuvo que la decisión de la Corte es única, definitiva y de obligatorio cumplimiento. “Si la decisión hubiese sido otra, también la hubiéramos acatado. Aquí no se escoge el fallo que más convenga, se respeta”, afirmó.
En cuanto a la situación de los puertos de Balboa y Cristóbal, actualmente operados por Panama Ports Company (PPC), Mulino explicó que el país atraviesa un período de transición tras la declaratoria de inconstitucionalidad del contrato.
Aclaró que, mientras el fallo no sea ejecutado formalmente conforme a la Constitución y la ley, PPC continuará operando ambos puertos.
Una vez concluido ese proceso, el Estado panameño asumirá el control administrativo temporal mientras se define un nuevo esquema de concesión. En ese punto fue enfático: no se otorgará nuevamente una concesión de dos puertos a una sola empresa.
“No volverá a haber una concesión de ambos puertos bajo una misma compañía. Eso no va a pasar”, recalcó Mulino.
El mandatario también se refirió a la posibilidad de que PPC o su conglomerado matriz acudan a un arbitraje internacional. Indicó que están en su derecho, así como Panamá lo está de defenderse. Negó además que el país haya hostigado a la empresa durante el último año.
“Hemos tenido conversaciones respetuosas y francas en Panamá y fuera de Panamá. Jamás hemos ido a amenazar a nadie. Ellos sabían que uno de los escenarios era el que hoy vivimos”, sostuvo.
Mulino reveló que desde hace más de un año un grupo de trabajo del Ejecutivo viene evaluando distintos escenarios para el manejo portuario, descartando que la estrategia haya sido improvisada tras el fallo.
Asimismo, destacó que Maersk, principal usuario del puerto de Balboa y empresa de rango mundial, cuenta con la capacidad y experiencia para asumir retos operativos dentro del nuevo esquema que Panamá evalúe para el sistema portuario.
Finalmente, el presidente aseguró que su mensaje a la nación buscó dar tranquilidad al mercado naviero y a la comunidad portuaria internacional.
“Panamá es un país digno. No vamos a dejar naufragar nuestros puertos por incapacidad ni por presiones externas. Seremos soberanos en los puertos bajo un nuevo esquema, pero con responsabilidad”, concluyó Mulino.


