MiBus ajusta operaciones para enfrentar alza del combustible y evitar aumento del pasaje
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
El incremento sostenido en el precio del combustible ha obligado a la empresa MiBus a implementar una serie de medidas operativas orientadas a contener costos y evitar, al menos por ahora, un aumento en la tarifa del pasaje que impacte directamente a los usuarios del transporte público en la capital.
De acuerdo con la administración del sistema, el gasto mensual en combustible ronda cifras millonarias, lo que ha generado una presión significativa sobre la operación.
Ante este escenario, la estrategia se centra en optimizar recursos sin comprometer, en la medida de lo posible, la calidad del servicio.
Entre las principales decisiones adoptadas destaca la reducción de los llamados “kilómetros en vacío”, es decir, aquellos recorridos que realizan los buses sin pasajeros.
Según explicaron, este tipo de desplazamientos representa cerca del 20% del consumo de combustible, por lo que su disminución permitiría un ahorro considerable sin afectar directamente la demanda.
Otra de las medidas clave es la priorización de buses con mayor eficiencia en el consumo de combustible.
Esto implica que unidades menos eficientes serán retiradas temporalmente de circulación, una decisión que, aunque técnica, podría traducirse en ajustes en la frecuencia del servicio en ciertos puntos.
Asimismo, se anunció la restricción de rutas que operan en paralelo con la línea del Metro, bajo el argumento de evitar duplicidad en el servicio.
La intención es incentivar el uso del sistema ferroviario en aquellos tramos donde existe cobertura, reduciendo así el gasto operativo del sistema de buses.
En esa misma línea, MiBus también contempla la suspensión parcial de rutas en corredores durante franjas horarias específicas, particularmente en aquellas que implican altos costos por consumo de combustible y pago de peajes.
Esta medida, según indicaron, permitirá un doble ahorro que contribuirá a sostener la operación.
Las autoridades reconocieron que estos ajustes podrían generar incomodidades en algunos usuarios, especialmente en términos de frecuencia y tiempos de traslado.
No obstante, insistieron en que se trata de acciones necesarias para evitar un impacto mayor en el bolsillo de la población.
“El objetivo es mantener el servicio funcionando sin trasladar el costo directamente al usuario”, señalaron, al tiempo que pidieron comprensión ante una situación que califican como fuera del control local, al depender de factores internacionales en el mercado del combustible.
La duración de estas medidas no ha sido definida y estará sujeta al comportamiento de los precios del petróleo en el mercado global


