Recuerdan victimas del envenenamiento
Centenares de personas participaron hoy en una multitudinaria misa en la capital panameña para recordar que se cumplen 12 años del envenenamiento masivo más grave de la historia de Panamá, que fue provocado por un jarabe tóxico distribuido por el seguro social del país centroamericano.
«En el 2018 han muerto 20 humildes panameños por culpa del jarabe, que se suman a las cerca de 800 muertes totales que arrastramos desde 2006. Estas personas han muerto sin ver la justicia que nosotros esperábamos», dijo a Efe el activista Gabriel Pascual.
Pascual, que es el presidente del Comité de Familiares de las Víctimas y Sobrevivientes por el Derecho a la Salud y a la Vida, explicó que las primeras víctimas se conocieron en octubre de 2006, y dijo que esa fecha «marca un hito en la vida de miles y miles de panameños».
«Hemos celebrado una misa para recordar los hechos y para alertar a las autoridades de la importancia de no olvidar, subsanar, corregir y repensar un sistema de salud que vaya acorde con las exigencias de los tiempos actuales», apuntó.
El envenenamiento, que se produjo por un jarabe contaminado con dietilenglicol, una sustancia altamente venenosa que se utiliza como refrigerante industrial, dio la vuelta al mundo y está considerado uno de los accidentes sanitarios más graves de la historia de Panamá.
Según el comité de víctimas, hasta el momento se han reconocido cerca de 800 muertes y más de 1.400 afectados, de los cuales solo 1.200 personas están cobrando una pensión vitalicia de 600 dólares.


