Crisis en Sinaloa: nombran gobernadora interina tras acusación de EE.UU. contra Rocha Moya
La crisis política en Sinaloa escaló este sábado luego de que el Congreso estatal designara a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina, tras la licencia temporal solicitada por Rubén Rocha Moya, en medio de una investigación por presuntos vínculos con el narcotráfico.
La decisión se tomó en sesión extraordinaria y marca un hecho histórico, al convertirse Bonilla Valverde en la primera mujer en asumir la gubernatura del estado. Su llegada ocurre en un contexto de alta tensión, luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitara la extradición de Rocha Moya, acusándolo —junto a otros funcionarios— de presuntos nexos con el Cartel de Sinaloa.
El gobernador separado del cargo ha rechazado los señalamientos y aseguró que su salida temporal busca facilitar las investigaciones que adelanta la Fiscalía General de la República (FGR).
Este caso ha provocado un fuerte impacto político tanto a nivel estatal como federal. Analistas advierten que la acusación estadounidense representa un “punto de inflexión” en la relación entre México y Estados Unidos, al tratarse de un gobernador en funciones perteneciente al partido oficialista Morena.
La situación coloca al Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ante un escenario complejo: respaldar a los señalados, entregarlos a EE.UU. o iniciar procesos judiciales en México. Cualquiera de estas opciones podría generar tensiones internas y repercusiones en la relación bilateral.
Además de Rocha Moya, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York acusa a otros nueve funcionarios mexicanos de colaborar con el narcotráfico, específicamente con la facción de “Los Chapitos”, en el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
En paralelo, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, también solicitó licencia, mientras continúan las investigaciones que ya sacuden la estructura política y de seguridad del estado.
Sinaloa enfrenta este proceso en medio de un clima de violencia que se ha extendido por más de un año y medio, lo que añade presión al gobierno interino y a las decisiones que deberá tomar el Ejecutivo mexicano en los próximos días.
Foto EFE


