León XIV llama a poner a la persona en el centro y alerta sobre la violencia, la salud mental y el culto al éxito
El papa León XIV hizo este martes un amplio llamado a la reflexión sobre algunos de los principales desafíos que enfrenta la sociedad actual, al advertir sobre los efectos del individualismo, la violencia contra las mujeres, la crisis de salud mental y la obsesión por el éxito y la imagen personal.
Durante una vigilia celebrada en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona, el pontífice respondió a las preguntas y testimonios de varios jóvenes, a quienes invitó a desarrollar un pensamiento crítico frente a un modelo social que, según afirmó, no coloca a la persona en el centro.
León XIV lamentó que en las sociedades contemporáneas predominen “la idolatría del beneficio y del rendimiento”, el afán de producir constantemente y la necesidad de mostrarse siempre exitosos. A su juicio, estas dinámicas funcionan como “anestésicos” que adormecen la conciencia y favorecen situaciones de injusticia y pobreza existencial.

Ante este escenario, exhortó a los jóvenes a no dejarse arrastrar por las presiones externas y a reservar espacios para el silencio, la lectura del Evangelio y la oración.
El papa también abordó la problemática de la violencia de género tras escuchar el testimonio de una joven que vivió un intento de feminicidio contra su madre cuando era niña. León XIV denunció la existencia de un “clima envenenado” en muchas relaciones familiares y alertó sobre la violencia contra las mujeres que, en numerosos casos, termina en feminicidios.
“Estamos llamados a abordar esta realidad dramática, tanto a nivel personal como social”, afirmó el pontífice, quien sostuvo que la sociedad debe asumir su responsabilidad frente a estos fenómenos y no atribuir a Dios situaciones que corresponden a decisiones humanas, culturales y sociales.
En ese contexto, explicó que el perdón es un proceso gradual de sanación que no implica necesariamente restablecer una relación con quien causó daño, especialmente cuando ha existido violencia, pero sí evitar el odio y la venganza.
La salud mental fue otro de los temas centrales de la jornada. Tras escuchar el testimonio de una profesora que sufrió depresión e intentó quitarse la vida, León XIV expresó su preocupación por el creciente deterioro de la salud mental, especialmente entre los jóvenes.
El papa señaló que este fenómeno evidencia profundas fallas en una visión del progreso que somete a las personas a presiones y expectativas excesivas, por lo que pidió que los sistemas sanitarios incluyan la salud mental entre sus prioridades.
Asimismo, pidió acompañar con cercanía a quienes atraviesan momentos de sufrimiento y advirtió contra la tendencia de “espiritualizar el dolor” atribuyéndolo superficialmente a la voluntad de Dios.
“Dios no quiere el sufrimiento; lo lleva con nosotros y nos invita a confiar en Él de manera perseverante”, afirmó.

A lo largo de la vigilia, León XIV alternó intervenciones en español y catalán, dejando un mensaje centrado en la dignidad humana, la solidaridad y la necesidad de construir una sociedad más justa, capaz de responder a los desafíos emocionales, familiares y sociales de nuestro tiempo.
Fotos EFE


