El proceso electoral de la Universidad de Panamá fue transparente y democrático
Ante la impugnación presentada por la nómina de la candidata Migdalia Bustamante, manifestamos que dicho recurso resulta improcedente y carece de fundamento legal. Los resultados obtenidos en los tres estamentos universitarios reflejan una diferencia porcentual amplia y contundente, lo que constituye un triunfo claro e incuestionable de la voluntad expresada por la comunidad universitaria.
En una democracia participativa, el respeto a la decisión de las mayorías constituye un principio esencial. Reconocer los resultados cuando estos son claros fortalece la convivencia democrática y preserva la confianza en las instituciones.
La institucionalidad democrática de la Universidad de Panamá es uno de los valores más preciados que defendemos estudiantes, administrativos y docentes. Por ello, reiteramos nuestro compromiso con el respeto al proceso electoral y a las instancias que lo regulan.
El proceso mediante el cual se eligió al nuevo Rector se desarrolló con absoluta transparencia y estricto apego a las normas electorales, tal como lo afirmó el Presidente del Organismo Electoral Universitario. El escrutinio realizado evidenció una amplia diferencia de votos en la elección del Rector, dejando constancia de una decisión mayoritaria, clara e inequívoca.
Es importante destacar que la impugnación presentada se refiere únicamente a cuatro (4) votos de estudiantes de la Extensión Universitaria de Soná, una cantidad que resulta materialmente incapaz de alterar el resultado de la elección. La diferencia obtenida entre las nóminas supera ampliamente ese número de votos, tanto en el estamento estudiantil como en el resultado global, por lo que aun en el escenario hipotético más favorable para la parte impugnante, el desenlace electoral permanecería invariable.
El propio Reglamento General de Elecciones Universitarias establece que los recursos deben tener la capacidad de incidir en el resultado de la elección para que puedan prosperar. En consecuencia, la magnitud de la diferencia obtenida entre las candidaturas evidencia que la impugnación presentada no tiene la posibilidad jurídica ni material de modificar la voluntad expresada por la comunidad universitaria.
Resulta lamentable que, pese a estos resultados, se promuevan denuncias de supuestas irregularidades que derivan en impugnaciones y llamados a la nulidad de las elecciones. Estas acciones no solo pretenden desvirtuar el trabajo responsable, transparente y tesonero de una honorable Junta de Escrutinio, sino que también representan un cuestionamiento a la institucionalidad universitaria y pueden propiciar la intervención o influencia de sectores ajenos al claustro universitario.
Reconocemos que la presentación de recursos e impugnaciones constituye un derecho de todos los candidatos dentro del marco legal. No obstante, ese derecho también debe ejercerse con responsabilidad, respeto a la normativa vigente y consideración por la voluntad expresada por miles de universitarios en las urnas. La contundencia de los resultados y la diferencia abismal en la votación evidencian una ventaja que aleja razonablemente la posibilidad de que presuntas irregularidades hayan incidido en el resultado final.
La Universidad de Panamá merece que los procesos democráticos sean respetados y que las diferencias políticas se tramiten dentro del marco de la legalidad, sin generar percepciones infundadas de controversia cuando el escrutinio refleja una decisión clara de la mayoría universitaria.
Hacemos un llamado a toda la comunidad universitaria a defender la institucionalidad, respetar la voluntad expresada en las urnas y continuar fortaleciendo la democracia universitaria, privilegiando siempre el diálogo, la legalidad y el interés superior de la Universidad de Panamá. La transparencia del proceso, la amplitud del resultado y el trabajo realizado por los organismos electorales constituyen garantías suficientes de un proceso legítimo, democrático y respetuoso de la voluntad soberana de la comunidad universitaria.


