Enfoque Global

Desde cigarrillos hasta agroquímicos: el comercio ilícito campea en Centroamérica

La falta de control aduanero en las zonas francas y la debilidad de los intermediarios en la cadena de suministros, entre otros factores, facilitan en Centroamérica el comercio ilícito de una amplia variedad de productos, desde tabaco hasta agroquímicos, afirmó la Alianza Transnacional para Combatir el Comercio Ilícito (Tracit, por sus siglas en inglés).

Esta es una de las afirmaciones de la ‘Evaluación del desempeño de Centroamérica en el Índice de Comercio Ilícito’, un informe de la Tracit que fue presentado el miércoles en la capital panameña por su director general, Jeffrey Hardy, en un evento organizado por la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Panamá (CCIAP).

El Índice de Comercio Ilícito de la Tracit evalúa 158 economías a través de seis categorías, que incluyen aspectos como los impuestos y entorno económico, el marco regulatorio, la corrupción y los sistemas contra el blanqueo, y el control que ejerce el Gobierno sobre la cadena logística, entre otros.

En el índice más reciente, de 2025, Costa Rica y Panamá aparecen como los países mejor posicionados del istmo centroamericano, dijo Hardy a EFE.

Costa Rica se sitúa en el puesto 68 del mundo con 51,2 puntos y Panamá en el 81 con 49,6 puntos. Les siguen El Salvador (96 y 45,8 puntos); Belice (103 y 43,9 puntos); Guatemala (106 y 43,1 puntos); Honduras (129 y 39,3 puntos) y Nicaragua (149 y 33,3 puntos).

De América Latina, el país mejor posicionado es Uruguay, en el puesto 22 con 64,7 puntos. El informe global de la Tracit concluye que la media mundial de 49,9 puntos sobre 100 revela que la mayoría de los gobiernos no están bien preparados para prevenir o mitigar el comercio ilícito.

 

El complejo panorama centroamericano

Según el informe, la evidencia disponible sugiere que en Centroamérica el comercio ilícito de tabaco, alcohol, falsificaciones y otros bienes de consumo, como fármacos e insumos agrícolas, además de la tala y minería ilegal, es grande y está conectado en red a nivel regional.

«Existen condiciones estructurales y deficiencias regulatorias que facilitan el comercio ilícito en toda Centroamérica. Entre ellas se cuentan las brechas en el monitoreo de la cadena de suministro, el uso indebido generalizado de las zonas francas, los altos niveles de actividad económica informal, la corrupción arraigada y una capacidad de control desigual», indica el documento.

En el caso de las zonas francas, el informe señala a la Zona Libre de Colón, situada en Panamá y la mayor del continente, y la de Corozal en Belice, y explica que ambas manejan altos volúmenes de reexportaciones con una limitada transparencia del beneficiario final y una inspección física rutinaria mínima de los bienes de alto riesgo como los cigarrillos y los destilados.

Entre otros, la Tracit propone declarar formalmente que las zonas francas están bajo la jurisdicción de las aduanas de cada país, otorgándoles derechos sin restricciones para hacer cumplir las leyes en todo su perímetro, almacenes y puntos de entrada o salida.

 

Cigarros, bebidas alcohólicas y electrónicos

Los cigarrillos y las bebidas alcohólicas están entre los productos mayormente afectados por el comercio ilícito en la región, junto con los productos falsificados, incluidos los electrónicos de consumo procedentes de China, Turquía y otros países de Asia.

Los productos farmacéuticos ilícitos – antibióticos, analgésicos, tratamientos contra la gripe y productos dermatológicos – y el comercio ilegal de plaguicidas, fertilizantes y semillas falsificados, adulterados o robados también son un problema.

En respuesta a esta situación, dice la Tracit, los gobiernos reconocen cada vez más el comercio ilícito como un asunto prioritario y han comenzado a establecer salvaguardas para enfrentarlo.

«Los crecientes esfuerzos de Centroamérica por fortalecer la transparencia y la integridad de la cadena de suministro, junto con los avances continuos para abordar las limitaciones de capacidad institucional y alinear los marcos regulatorios con los tratados y normas internacionales, ofrecen una base sólida para aumentar la resiliencia frente al comercio ilícito en toda la región», agrega el documento.

Foto EFE