¿Está Panamá listo para desastres naturales como los de Colombia y Venezuela? El legado de José Donderis y los retos del país
Por: Carlos Eduardo Rubio Barberena
Frente a la vulnerabilidad creciente de la región ante eventos climáticos extremos, Panamá enfrenta el reto ineludible de fortalecer sus capacidades de gestión de riesgo y prevención.
El escudo geográfico y el epicentro humanitario de las Américas
Panamá ha sido históricamente bendecida por su posición geográfica, su estabilidad democrática y un bajo nivel de exposición a catástrofes extremas como grandes huracanes o terremotos de alta magnitud. Esta condición privilegiada convirtió al país en el lugar natural para albergar el Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria (CLRAH), consolidándolo como el hub de respuesta a emergencias para toda América Latina y el Caribe.
Al igual que en su momento lo fueron las Ferias de Portobelo, el primer ferrocarril transcontinental y el Canal de Panamá, la creación de este centro logístico marcó un hito histórico. Panamá reafirmó su vocación de unión y servicio al mundo, pasando de ser un punto de tránsito comercial a convertirse en el corazón de la solidaridad estratégica del continente.
Las lecciones de Colombia y Venezuela: Inundaciones y prevención urbana
Las recientes tragedias climáticas que han azotado a países vecinos como Colombia y Venezuela son un recordatorio urgente de que ningún país es invulnerable. Aunque Panamá registra pocos eventos sísmicos devastadores o impactos directos de huracanes, las inundaciones y los deslaves representan una amenaza recurrente y creciente debido a las lluvias intensas y al desarrollo urbano desordenado.
Para asegurar que el país esté verdaderamente preparado, es indispensable implementar una agenda integral de acciones estratégicas:
- Construir con rigor y ordenamiento territorial: Fiscalizar estrictamente la planificación urbana y la infraestructura pública para evitar asentamientos en zonas de vulnerabilidad, asegurar sistemas de drenaje adecuados y sancionar las construcciones en lechos de ríos o laderas inestables.
- Hacer docencia e incorporar la prevención en el sistema educativo: Diseñar campañas permanentes de concienciación e incluir la gestión de riesgos y simulacros de evacuación como asignatura obligatoria desde la educación primaria.
- Fortalecer integralmente a las fuerzas de rescate y estamentos técnicos: Incrementar y blindar el presupuesto operativo, tecnológico y de equipamiento para el Cuerpo de Bomberos, SINAPROC, SUME 911, el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá y la red de meteorología nacional.
- Desarrollar e integrar sistemas de alerta temprana (SAT): Instalar tecnología de monitoreo en tiempo real en las cuencas hidrográficas más críticas y zonas de alto riesgo de deslaves, conectada directamente a alertas móviles comunitarias.
- Impulsar la resiliencia comunitaria y los comités locales: Organizar y capacitar brigadas de primera respuesta en corregimientos y comunidades vulnerables para actuar de forma inmediata antes de la llegada de las unidades centralizadas.
- Actualizar y fiscalizar los códigos de construcción: Adaptar las normas de ingeniería estructural a las nuevas realidades del cambio climático, garantizando que la infraestructura crítica (hospitales, escuelas, puentes y vías) sea hiperresistente.
- Establecer un fondo financiero especial para emergencias: Mantener reservas económicas de contingencia de ágil ejecución para la respuesta inmediata, recuperación de infraestructura y apoyo directo a familias damnificadas sin burocracia excesiva.
José Donderis: Honor a un legado de pasión y dedicación
Hablar de la gestión de riesgos en Panamá es hacer un justo y merecido honor a José Donderis. Desde la responsabilidad de la función pública en el Ministerio de Gobierno, fue un privilegio ser testigo de primera mano de su entrega incansable y de esa pasión desbordante con la que asumía la protección de la vida humana.
Donderis no trabajaba desde un escritorio; se le veía en el terreno, verificando minuciosamente la seguridad en eventos multitudinarios, recorriendo cada rincón del país y asegurando que las fuerzas de rescate contaran con lo necesario. Su visión y esfuerzo dejaron huellas imborrables:
- Modernización institucional: Impulsó compras estratégicas de equipamiento, fortaleció las unidades caninas de rescate (K9) y consolidó los Centros de Operaciones de Emergencia (COE).
- Proyección internacional: Fue pieza clave en la consolidación del Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria.
- Dignificación de la profesión: Sentó las bases e impulsó con determinación la Ley de la Carrera de Protección Civil. Aunque en su momento el proyecto enfrentó un veto por observaciones técnicas, ese esfuerzo sembró la semilla histórica que finalmente se materializó y convirtió en ley de la República, garantizando la estabilidad y el reconocimiento profesional que merecen nuestros rescatistas.
José Donderis se nos fue, pero su legado de vocación, esmero y amor por Panamá permanece como la guía fundamental que el país debe seguir. Como un reconocimiento permanente a su esfuerzo y entrega, hago un llamado respetuoso a las autoridades para que el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) lleve oficialmente el nombre de José Donderis. Es el justo homenaje para quien dedicó su vida a coordinar la protección y el rescate de la nación.


