El 3 de octubre: el golpe que fracasó y dejó oficiales fusilados
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
El 3 de octubre de 1989, Panamá vivió uno de los episodios más dramáticos de la crisis política y militar que atravesaba el país: un grupo de oficiales de las Fuerzas de Defensa se levantó contra el entonces jefe de la institución, Manuel Antonio Noriega, en un intento de golpe que terminó fracasando.
Aquel movimiento ocurrió apenas siete meses después de otro intento de rebelión militar, registrado el 16 de marzo de ese mismo año. Para el exmilitar Felipe Camargo, ambos acontecimientos forman parte de una misma secuencia de fractura interna dentro de la institución castrense.
“El 3 de octubre fue el segundo golpe. El primero fue el 16 de marzo, donde no hubo muertos”, recuerda Camargo al analizar aquellos acontecimientos.
El segundo intento tuvo un desenlace completamente diferente. Los oficiales alzados lograron capturar a Noriega durante la operación, pero finalmente no pudieron consolidar el movimiento y el levantamiento fue sofocado.
Para Camargo, uno de los elementos determinantes para entender el fracaso fue qué hacer con Noriega una vez que había sido capturado. Según su interpretación, los alzados contemplaban la posibilidad de eliminarlo o entregarlo a Estados Unidos.
“Los norteamericanos nunca lo quisieron y eso fue el fallo del golpe”, sostiene Camargo, quien considera que ese elemento debe ser tomado en cuenta para comprender el desenlace de la rebelión.
El intento de golpe se produjo además en medio de una profunda crisis política y social. Panamá enfrentaba una creciente confrontación entre el régimen militar y sectores de la sociedad civil agrupados en la Cruzada Civilista, además de una fuerte presión de Estados Unidos.
Para Camargo, esos factores fueron parte de los detonantes de la situación que terminó desembocando en el levantamiento del 3 de octubre.
A su juicio, reducir aquellos acontecimientos exclusivamente a la figura de Noriega impide comprender la complejidad del momento histórico que vivía Panamá.
El fracaso de la rebelión tuvo consecuencias mortales para varios de los militares que participaron en ella. Oficiales involucrados en el movimiento fueron capturados y posteriormente fusilados.
Ese sacrificio constituye, precisamente, uno de los aspectos que Camargo considera que no ha recibido suficiente reconocimiento en la memoria histórica del país.
“El sacrificio de un grupo de oficiales que murieron fusilados no ha sido reivindicado”, afirma el exmilitar al referirse a lo ocurrido después del fallido golpe.
Camargo cuestiona que, después de tantos años y de sucesivos gobiernos civiles, la fecha del 3 de octubre no haya adquirido un mayor espacio dentro de la memoria nacional.
Para él, recordar aquella jornada significa también reconocer la vida de los oficiales que participaron en un movimiento que terminó derrotado y que pagaron con sus vidas.
“Han pasado no sé cuántos gobiernos democráticos y la fecha del 3 de octubre ni siquiera la consideran como el sacrificio de muchos oficiales que murieron fusilados”, señala.
El exmilitar considera además que durante las últimas décadas la narración sobre el período militar se ha concentrado principalmente en Noriega y en los aspectos negativos de aquella época.
“Todo lo malo del pasado era malo como lo hacen ver la propaganda y la gente no conoce las intimidades del golpe del 3 de octubre”, sostiene.
Su planteamiento es que las nuevas generaciones deberían conocer no solamente el desenlace del régimen militar, sino también las circunstancias políticas, sociales y militares que llevaron al país hasta la crisis de 1989.
Camargo insiste en que existe un desconocimiento sobre acontecimientos fundamentales de aquel período, entre ellos los dos intentos de golpe contra Noriega.

“Los panameños no conocen la historia. ¿Qué pasó el 3 de octubre? ¿Qué pasó el 16 de marzo?”, cuestiona.
Para el exmilitar, esa falta de conocimiento histórico dificulta que las nuevas generaciones puedan extraer enseñanzas de lo ocurrido.
El 3 de octubre, además, debe analizarse dentro del proceso que posteriormente desembocaría en la invasión estadounidense del 20 de diciembre de 1989, sostiene Camargo.
En su interpretación, la fractura interna de las Fuerzas de Defensa fue uno de los elementos que terminó debilitando a la institución militar panameña antes de su desaparición.
El fracaso del golpe permitió que Noriega permaneciera al frente de las Fuerzas de Defensa durante las semanas siguientes, hasta la intervención militar estadounidense de diciembre.
La invasión puso fin al régimen militar y provocó la desaparición de las Fuerzas de Defensa, que posteriormente fueron reemplazadas por una estructura de seguridad de carácter policial.
Camargo considera que esa transformación también debe formar parte del análisis histórico del 3 de octubre y de los acontecimientos que lo rodearon.
Otro elemento que destaca es la relación entre la institución militar panameña y los Tratados Torrijos-Carter, en un momento en que Panamá avanzaba hacia la plena administración del Canal.
Desde su perspectiva, la desaparición de las Fuerzas de Defensa fue una de las consecuencias más profundas del proceso que culminó con la invasión.
Por ello, insiste en que el 3 de octubre no puede verse como un episodio aislado, sino como parte de una cadena de acontecimientos que marcaron el final de una época política y militar en Panamá.
“El 3 de octubre fue un golpe militar donde hubo violencia por los alzados, capturan a Noriega y la intención era o eliminarlo o entregarlo al norteamericano”, recuerda Camargo.
A 37 años de aquel episodio, la fecha permanece como uno de los capítulos más controvertidos de la historia reciente del país, marcado por un golpe fallido, la captura momentánea de Noriega y el fusilamiento de oficiales.
Para Camargo, la principal lección para las nuevas generaciones es conocer la historia completa y acercarse a los acontecimientos del 3 de octubre desde sus distintas circunstancias, para comprender cómo aquel fracaso militar terminó formando parte del camino que condujo a la invasión y al final de las Fuerzas de Defensa.


