Combate al tráfico ilícito de armas de fuego fracasa sin las herramientas de trazabilidad
Redacción / La Verdad Panamá
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), urge a las distintas agencias de investigación policial a nivel internacional a utilizar la herramienta del rastreo de armas para poder combatir con éxito el tráfico ilícito de armas de fuego.
Un trabajo desarrollado por esta agencia de las Naciones Unidas, plantea que el rastreo de armas de fuego es el instrumento internacional que le permite a los Estados identificar y localizar, de forma oportuna y fidedigna, armas pequeñas y armas ligeras ilícitas. Se define el rastreo como «el seguimiento sistemático de las armas pequeñas y ligeras ilícitas encontradas o confiscadas en el territorio de un Estado, desde el lugar de fabricación o importación a lo largo de las líneas de abastecimiento hasta el punto en que se convirtieron en ilícitas».
En otras palabras -sustenta la UNODC- el rastreo es el seguimiento efectivo de la ruta de un arma de fuego en marcha atrás, desde el usuario final hasta su productor. El rastreo de armas de fuego ayuda a revelar los medios, las personas y los métodos que intervienen en el tráfico de un arma de fuego específica, con especial interés en el momento y la forma en que las armas de fuego se desviaron del mercado lícito al mercado ilícito.
Esto ayuda a los agentes institucionales a detectar e investigar la fabricación y el comercio ilícitos y, sobre la base de esas conclusiones, a proponer medidas legislativas, estratégicas y operacionales adecuadas. Lamentablemente, el rastreo de las armas de fuego no se utiliza en todo su potencial, sobre todo debido al enfoque reactivo de los agentes encargados de hacer cumplir la ley y los judiciales.
A menudo se centran en la solución del delito principal y en la incautación del arma, pero descuidan el rastreo de las armas de fuego. Al final, el caso sobre el delito principal se cierra, pero las corrientes de armas sigue suministrando armas de fuego que pueden utilizarse en futuros delitos similares.

La UNODC propone un enfoque proactivo, centrando la investigación tanto en el delito principal como en el rastreo de las armas de fuego. En este caso, el rastreo puede dar lugar a una nueva investigación paralela sobre tráfico ilícito de armas de fuego, que puede ser útil para realmente detener la corriente de armas de fuego e impedir la distribución de armas de fuego que puedan utilizarse para cometer nuevos delitos.
Un perito experto en armas de fuego expresó a La Verdad Panamá que lo arrojado por el informe de la UNODC, es precisamente lo que sucede en Panamá, cuando la Policía Nacional incauta armas en las calles y la fiscalía abre la respectiva carpetilla pero no las someten a la base de identificación balística para establecer si esas armas tienen casos de homicidios.
Hay un equipo que costó 600 mil dólares pero es subutilizado por la incompetencia e ineficiencia de los investigadores, agregó.


