Javier Collins Agnew / La Verdad Panamá 
Unas 3,317 detenciones ha ejecutado la Policía Nacional en los últimos 21 días, cifra que supera la capacidad de la cárcel La Joyita, capturas que a juicio del expresidente del Colegio Nacional de Abogados, Juan Carlos Arauz, producen perturbaciones a la ciudadanía y podrían inclusive tener incidencia en la credibilidad de la justicia.
En los últimos 21 días, la Policía Nacional ha ejecutado unas 3,317 detenciones, cifra que supera la cantidad de reos que puede albergar  la cárcel la Joyita, unos 2,837 privados de libertad.
En  los boletines  de prensa  que  recibimos  a menudo  de la Policía  Nacional, informan  que las  aprehensiones  obedecen  a oficios, faltas  administrativas, flagrancia, microtráfico y narcotráfico.
Según el expresidente del Colegio Nacional de Abogados, Juan Carlos Arauz, estas aprehensiones podrían tener un impacto negativo en la credibilidad de la justicia, es decir una especie de descrédito en temas de justicia.
Arauz señala que la población más común, la que tiene contacto directo con el funcionamiento de la justicia, es la que califica el sistema como defectuoso.
Cuando los ciudadanos son detenidos momentáneamente y luego puestos en libertad sin cargos ni sanciones, atribuyen estas situaciones a injusticias, generando una sensación de malestar por la perturbación innecesaria en sus vidas diarias.
«El ciudadano lo que crea en sí es una conducta, es un mal… una sensación de malestar, porque se produce una perturbación innecesaria en el país y eso se atribuye entonces a la mala prestación de un servicio público como los es la justicia, y por eso hoy día hay tanto descrédito en torno a los temas de justicia», afirma el abogado.
La falta de rigor en los procedimientos, según Arauz, los defectos y la ausencia de formalidades en las aprehensiones dan como resultado que la puesta en libertad se realice sin cargos y sin sanciones. 
Esto ha colocado a un gran segmento de la población en una situación de desconfianza sobre los temas de justicia.
«Este tipo de aprehensiones tiene que ser revisado porque la perturbación al ciudadano por cualquier cosa está prohibida por la Constitución y eso debe ir acompañado de elementos suficientes y razonables para que en el momento que se genere una aprehensión sea con la posibilidad de generar una situación judicial de fondo y no simplemente una medida como para crear una incomodidad a un individuo en un momento determinado», advierte el expresidente del Colegio Nacional de Abogados.
Arauz concluye que la ausencia de rigor en los procedimientos permite calificar a la justicia como incompleta y defectuosa. Esto trae consigo preocupaciones, ya que el funcionamiento correcto de todo el engranaje judicial depende del buen desempeño de cada uno de sus intervinientes, siendo la Policía el actor primario en el proceso.
«Si hay mal funcionamiento en el interviniente primario va a traer consecuencias en el funcionamiento correcto de todo el engranaje judicial», advierte el abogado.
Fuente Policial revela detalles
En medio de la preocupación por el elevado número de detenciones realizadas por la Policía Nacional una fuente policial explicó cómo las cifras pueden estar infladas debido a la metodología utilizada durante las aprehensiones. 
La fuente policial, que prefirió permanecer en el anonimato, indicó que muchas de las detenciones se realizan en situaciones donde varias personas se encuentran en el mismo lugar al momento de una operación.
Explicó que durante el allanamiento que realiza la fiscalía en alguna vivienda, todas las personas presentes en la vivienda, que pueden ser seis u ocho, son detenidas y contabilizadas en las estadísticas.
«Cuando la fiscalía busca a un pandillero o a un delincuente específico, si este está rodeado de varias personas, todas son detenidas», señaló.
Luego, en el proceso, se descartan a aquellos que no tienen relación con el caso, pero ya han sido sumados a las cifras de detenciones», explicó la fuente.
Este enfoque ha llevado a que las estadísticas reflejen un número significativamente mayor de detenciones de lo que realmente se traduce en imputación de cargos, dijo.
Según la fuente, de unas 133 personas detenidas un fin de semana, solo entre 28 y 30 podrían ser realmente imputadas. «La gente ve las cifras y piensa que se han capturado a muchos delincuentes, pero la realidad es que muchos de ellos son simplemente personas que estaban en el lugar equivocado en el momento equivocado», añadió.
Detenciones indiscriminadas
Además, la fuente mencionó que en ocasiones se detiene a personas que no tienen relación con los delitos investigados, como aquellos que están realizando tareas cotidianas, como limpiar la casa o lavar un carro.
«Saben que no tienen nada que ver con el caso, pero para aumentar los números, la policía los detiene«, reveló la fuente policial.
Por su parte, el abogado Isaac  Brawerman explicó que las detenciones pueden ser ordenadas por diversas autoridades, como la Fiscalía o jueces de paz y garantía.
Además, existen órdenes de conducción en procesos laborales y civiles y la Policía Nacional está en la obligación de ejecutar esas órdenes, más las detenciones que puede realizar en casos de flagrancia.
Brawerman subrayó que es necesario más información para analizar si hay un aumento en las detenciones, ya que muchas son consecuencia de órdenes de autoridad competente, no de acciones masivas de la policía.
 La combinación de detenciones masivas y la posterior liberación de muchos de los involucrados crea una sensación de desconfianza entre la ciudadanía, tal como lo expresó Juan Carlos Arauz, expresidente del Colegio Nacional de Abogados.
Mientras la fuente policial concluyó que es importante que se revisen los procedimientos de detención para garantizar que las estadísticas reflejen con precisión la realidad del crimen y la justicia en Panamá, evitando así la creación de una imagen distorsionada que puede afectar la credibilidad de las instituciones encargadas de mantener el orden y la seguridad.