Por Ramiro Guerra
Pienso que el impuesto sobre bienes inmuebles , sino eliminarlo, reformar la ley en el sentido de subir el valor de 30 mil a 200 mil, de tal suerte que los propietarios que se ubiquen en este tramo, queden exonerado de pagar este impuesto. En otras palabras que los inmuebles cuyo valor sea superior a 200mil tengan que pagar más impuesto. Una reformas como la que propongo beneficiaria a las capas .medias y populares. De esa manera se tendría como una palanca para una distribución más equitativa del ingreso nacional. Además dinamiza la economía.
El que quiere problemas solito los encuentra. El gobierno no quiere entender que su legitimidad social esta maltrecha. El pueblo no le tiene confianza. Muy a pesar que es cierto que el sórdido decreto 30 no habla de reevaluó, la lectura que el pueblo hizo o compro fue todo lo contrario.
Es un tema de alta sensibilidad social. Ahora el gobierno anuncia su suspensión jurídicamente tenía que hacerlo con otro decreto. El nivel de malestar es grande y generalizado. De lo que se trata ahora es DEROGACION.
El gobierno ha venido subestimando el dato de encuesta que en materia de transparencia no logra o no le interesa salir del hueco donde está. El pueblo observa mucha soberbia y prepotencia por parte de los gobernantes.
Venimos con una cultura donde el dialogo y la participación ciudadana tiene su espacio y no nos gusta los desplantes arbitrarios. La situación del país es delicada y peligrosa. Se ciernen tempestades. Es una realidad donde el poder pierde cordura y sensatez y suele apelar a la represión. A pesar de ello, los panameños vienen de experiencias donde ha perdido el miedo. Ya el gatopardismo no funciona. Son momentos donde al discurso demagógico se le cae la máscara.