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“Aunque lo condenaron, el dolor sigue”: Madre de Aderlyn enfrenta devastadoras secuelas psicológicas

Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá

Aunque el Tribunal de Juicio del Primer Distrito Judicial declaró culpable a Samuel Hudson por la desaparición de la niña Aderlyn Llerena de 9 años, el veredicto no trajo alivio emocional a su madre, Dalys Saldaña, quien continúa enfrentando un devastador proceso de deterioro psicológico que amenaza con volverse permanente.

Psicólogos consultados por La Verdad Panamá advierten que, en casos como este, el sufrimiento por la pérdida de un hijo en condiciones traumáticas puede desembocar en trastornos mentales graves, que si no se atienden a tiempo, se cronifican y afectan profundamente no solo a la madre, sino a toda la familia.

El psicólogo y docente universitario Nelson Riquelme explicó que la madre de Aderlyn podría estar atravesando un Síndrome de Estrés Postraumático, una condición que se manifiesta con pesadillas, angustia intensa, pensamientos incontrolables sobre lo ocurrido, y una incapacidad de adaptación a la realidad.

En sus palabras: “Por la naturaleza de la pérdida puede padecer de una depresión profunda, inducida por un duelo que no puede superar. Incluso puede ocurrir una descompensación mental, lo que provoca un colapso en sus mecanismos de salud emocional, deteriorando progresivamente su funcionamiento mental”.

Durante el juicio, Dalys Saldaña fue una testigo clave y su relato fue calificado como “creíble y coherente” por el tribunal. Sin embargo, su mayor deseo –que Hudson revelara el paradero de su hija– no fue cumplido. “Lo que más quería era que dijera qué pasó con mi hija, pero no lo hizo. No hay arrepentimiento de su parte”, expresó entre lágrimas.

Ese vacío de respuestas representa una nueva carga emocional para una madre que ya ha soportado años de incertidumbre, dolor y exposición pública.

Para la psicóloga Blanca González, el caso de Dalys ejemplifica un duelo patológico, marcado por la incapacidad de aceptar la pérdida y la extensión prolongada del sufrimiento.

“Surge una mezcla de culpa, aislamiento, desesperanza y una pérdida progresiva del sentido de la vida. La madre no solo imagina el crimen, sino que revive ese trauma constantemente. Si no se le acompaña adecuadamente, esto puede cronificarse”, advirtió.

González subraya que los dolientes como Dalys Saldaña necesitan con urgencia apoyo psicológico especializado, redes de contención familiar y emocional, y sobre todo, validación social.

“Este no es un dolor que se supera con el tiempo. Es un trauma que debe ser tratado con herramientas clínicas, porque el impacto se da a nivel individual, familiar y social”, sostuvo.

La audiencia de lectura de sentencia contra Hudson fue fijada para el próximo miércoles 18 de junio, cuando se conocerá el tiempo que deberá cumplir en prisión por los delitos de privación de libertad y sustracción de menores.

Sin embargo, para Dalys Saldaña y su entorno más cercano, el proceso judicial es apenas una parte de un camino mucho más largo: el de lidiar con una herida que sigue abierta y que, en palabras de los expertos, puede convertirse en una enfermedad mental si no se atiende a tiempo.

Mientras no se sepa qué ocurrió exactamente con Aderlyn, el juicio solo representa una sentencia legal. Pero para su madre, lo más cruel continúa: vivir cada día con un dolor sin nombre, sin cuerpo, y sin paz.

Segun la psicóloga, la madre de la pequeña debe buscar grupos de apoyo, es decir interactuar con otras personas que han pasado traumas similares y añadir una ayuda espiritual.