Luchar sin permiso: memorias desde la trinchera de Guillermo Cochez
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
Hay hombres que no esperan el aplauso para actuar, ni piden permiso para defender lo que consideran justo.
Guillermo Cochez es uno de ellos. Su nombre se ha forjado en más de seis décadas de combate político, no desde la comodidad de un escritorio, sino en la primera línea de las batallas que han marcado la historia reciente de Panamá.
Su libro, Luchar sin permiso, que llega ahora en formato impreso, es mucho más que una memoria: es el testimonio de una vida íntegra, guiada por la convicción de que la democracia y la ética no son negociables.
El político que no se doblegó
Era octubre de 1965 y Guillermo Cochez, joven dirigente Demócrata Cristiano, no estaba en un acto político: estaba contando los días y las horas detrás de las rejas frías y el olor agrio de los muros húmedos de la cárcel Modelo.
Cochez, junto a otros 25 compañeros que habían decidido plantarse frente al Ministerio de Salud para denunciar la corrupción del gobierno de Marcos Robles, fue detenido por su rebeldía.
“Nos querían callar con miedo —recuerda—, pero la cárcel solo me confirmó que no sabía vivir sin decir lo que pensaba y que estaba decidido a luchar sin pedir permiso”.
La emboscada en Tocumen
Apenas tres semanas antes de la invasión de 1989, otra escena quedaría tatuada en su memoria. Venía de Washington junto al exlegislador Francisco Artola, tras reuniones en la OEA para hablar de la crisis política de Panamá.
El avión tocó tierra en Tocumen y, antes de que pudiera dar un paso fuera del aparato, hombres armados subieron con una mirada seca y una orden no escrita.
—Baje ya.
Lo esposaron. Le cubrieron la cara con un fieltro áspero que olía a polvo viejo y que le dificultaba la respiración. Lo empujaron hacia un jeep que arrancó sin decir palabra. En el asiento trasero, el silencio era más pesado que las manos que lo sujetaban.
Años después, el mayor Nito Vaprio Montenegro, quien comandó la operación, le confesó: “Tenía órdenes de Noriega de matarlo”. En 2015, ya con el dictador depuesto y encerrado en El Renacer, Cochez lo encaró:
—Oye, Noriega… ¿por qué carajo me mandaste a matar?
La respuesta fue un “no” rotundo, seco, como quien borra con una palabra una página entera de la historia.
Mentiras que se caen solas
Hubo momentos en que la lucha no fue contra fusiles, sino contra palabras. Durante su gestión como alcalde, una campaña de desprestigio intentó pintarlo como corrupto.
El peso de la mentira se desplomó cuando el contralor Rubén Darío “Chinchorro” Carles certificó que todo había sido transparente. “Las calumnias duelen, pero también se derrumban cuando las paredes están limpias”, dice.
El choque con Martinelli
En 2001, un nuevo frente de batalla: denunció que el partido Cambio Democrático, liderado por Ricardo Martinelli, cobraba cuotas ilegales a funcionarios.
La investigación comprobó la denuncia, 13 funcionarios fueron sancionados y Cochez pagó el precio de su atrevimiento. Martinelli lo demandó, le secuestró el salario como profesor universitario y lo obligó a meses de litigio.
“Ganarle hubiera sido dulce, pero preferí paz. Cerramos con una indemnización simbólica. Ya había ganado lo que importaba: que se supiera la verdad”, dijo.
Una vida entre pasillos y trincheras
Cochez cuenta con voz serena sus años en la dirigencia del Partido Demócrata Cristiano, sus más de ocho años como legislador, sus 15 meses como alcalde, sus tres años y medio como embajador ante la OEA y sus 33 años como docente universitario.
Reconoce que lo llamaron “imprudente e inconveniente” por su estilo frontal en la diplomacia, pero lo asume como una medalla: “La política es para decir lo que otros callan, no para acomodarse en sillones”.
El libro y su destino
Luchar sin permiso no es solo un título, es una confesión y un método de vida. El libro, que vio la luz virtualmente en 2021 por la pandemia, llega ahora impreso, con el prólogo del expresidente de la Corte Suprema de Justicia Adán Arnulfo Arjona y los comentarios de Luis Eduardo Henao Yepes.
La obra es un compendio de episodios que muestran a un hombre que nunca ha temido enfrentar al poder, por grande o intocable que parezca.
El libro está disponible en los supermercados Riba Smith, en los almacenes Gran Morrison y en las librerías Cultural y El Hombre de la Mancha.
Entre sus páginas hay cárceles, amenazas, juicios y triunfos; pero, sobre todo, la certeza de que la política —como la vida— no se vive pidiendo permiso.


