Arroceros buscan blindarse frente al cambio climático
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
El fenómeno de El Niño y la creciente variabilidad climática se han convertido en uno de los principales desafíos para la producción de arroz en Panamá, en momentos en que el sector busca adaptar sus métodos de cultivo parap reducir los riesgos y garantizar el abastecimiento nacional en los próximos años.
De acuerdo con las cifras de la Dirección Nacional de Agricultura al 29 de septiembre de 2026, citadas por Omar Alberto Spiegel López, presidente de la Federación de Asociaciones de Productores de Arroz y Granos de Panamá (FAPAGRAP), el país registra actualmente una superficie sembrada de 54,521.82 hectáreas de arroz.
De ese total, hasta la fecha se habían cosechado 11,159.8 hectáreas, con un rendimiento promedio de 91.38 quintales por hectárea, lo que refleja que el ciclo productivo todavía se encuentra en desarrollo y que una parte importante de las áreas sembradas aún está pendiente de cosecha.
Spiegel López sostiene que, aunque la reducción de la superficie sembrada es significativa y debe mantenerse bajo seguimiento, la situación no representa actualmente un riesgo de desabastecimiento de arroz para los próximos meses, debido a que la cosecha continúa y todavía queda una parte importante del ciclo productivo por concluir.
El dirigente de FAPAGRAP plantea que el verdadero desafío para el sector no consiste únicamente en enfrentar las pérdidas que puedan provocar las condiciones climáticas adversas, sino en desarrollar mecanismos que permitan anticiparse a esos fenómenos y tomar decisiones de producción con mayor información.
El balance del arroz
El comportamiento definitivo de la producción podrá conocerse una vez avance la cosecha correspondiente al actual ciclo productivo.
Según Spiegel López, será en enero de 2027, cuando la mayor parte de la cosecha haya avanzado, que la Cadena Agroalimentaria de Arroz realizará el balance correspondiente de producción, inventarios y consumo.
Ese análisis permitirá determinar las necesidades de abastecimiento de arroz que tendrá el país durante el año 2027.
La evaluación será especialmente importante para conocer cómo cerrará el actual ciclo productivo y cuáles serán las condiciones con las que Panamá deberá afrontar el próximo año en materia de producción, inventarios y consumo.
Para FAPAGRAP, sin embargo, la discusión sobre el futuro del arroz panameño no debe limitarse a determinar cuánto se cosechó o cuánto quedó pendiente de producir.
El gremio considera que el cambio climático obliga a modificar la manera en que se planifica la producción agrícola y a utilizar herramientas que permitan al productor tomar decisiones antes de iniciar la siembra.
Sembrar con el clima
La estrategia que plantea FAPAGRAP parte de la adaptación. El gremio trabaja en la evaluación de nuevas variedades de arroz que puedan presentar mejores características para enfrentar condiciones ambientales adversas.
Pero Spiegel López advierte que la semilla, por sí sola, no constituye toda la respuesta al problema.
Por ello, FAPAGRAP trabaja junto con el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) y FEDEARROZ en el desarrollo de estrategias dirigidas a mejorar las herramientas de predicción climática y generar recomendaciones agronómicas para los productores.
La intención es que el agricultor pueda, en el futuro, “sembrar con el clima”, es decir, tomar sus decisiones de producción considerando las condiciones climáticas que se esperan para cada zona.
El planteamiento contempla que los productores puedan disponer de información específica por región productiva para identificar las mejores ventanas de siembra, seleccionar las variedades más apropiadas para cada área y recibir recomendaciones agronómicas de acuerdo con las condiciones climáticas previstas.
La propuesta busca que las decisiones sobre cuándo sembrar, qué variedad utilizar y cómo manejar el cultivo estén vinculadas con la información climática disponible.
Para el gremio, esa combinación puede convertirse en una herramienta fundamental para reducir los riesgos que enfrenta la producción de arroz y aumentar la capacidad de adaptación de los agricultores.
Clima semilla y manejo
El planteamiento de los productores parte de reconocer una realidad: el agricultor no puede controlar las condiciones climáticas, pero sí puede prepararse mejor para enfrentarlas.
En ese sentido, la adaptación propuesta por FAPAGRAP no depende de una sola medida, sino de la combinación de diferentes factores relacionados con la actividad agrícola.
El clima esperado, la variedad seleccionada, la fecha en que se realiza la siembra y el manejo agronómico del cultivo son considerados elementos que deben analizarse conjuntamente para reducir la exposición a condiciones adversas.
La apuesta también incorpora innovación, tecnología y conocimiento como componentes para fortalecer la producción nacional.
El objetivo final no es únicamente responder a las necesidades inmediatas de consumo, sino crear condiciones para que Panamá pueda mantener su capacidad de producir arroz en los próximos años frente a un escenario de mayor variabilidad climática.
Mientras la cosecha correspondiente al actual ciclo continúa y el país espera el balance que realizará la Cadena Agroalimentaria de Arroz en enero de 2027, el sector productivo plantea que la seguridad alimentaria debe mirarse más allá del inventario disponible para los próximos meses.
Para FAPAGRAP, garantizar la seguridad alimentaria significa también preparar desde ahora las condiciones que permitan producir el arroz que Panamá necesitará mañana.


