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Plantean su eliminación: millones del subsidio eléctrico deberían ser destinados a educación y salud

Mileyka Valdespino / La Verdad Panamá

“El subsidio eléctrico se debe eliminar ya que va directamente a las compañías que distribuyen el servicio con el supuesto de que no aumente la tarifa», planteó a La Verdad Panamá,  el decano de  la facultad de  Economía de la  Universidad de  Panamá, Rolando Gordón.

Este subsidio  histórico de millones de  dólares según Gordón,  podrían ser  destinados a  la educación  y a la salud que tanto necesita el país. Esto  demuestra que el Estado mantiene una estructura de subsidios que drena recursos sin crear productividad,  más ahora con todos los recortes presupuestarios que realizan para gastos que sí son verdaderamente necesarios.

Si no se acompaña de inversión en empleo formal, tecnología y educación, lo único que se hace es prolongar la dependencia y aumentar el gasto público”, señaló. 

Sostiene que la economía panameña enfrenta una coyuntura crítica marcada por el aumento del desempleo, el peso insostenible de los subsidios y la creciente dependencia de las importaciones, una mezcla que  amenaza con detener el crecimiento y agravar los conflictos sociales y políticos del país.

Gordón sostuvo que el optimismo del Gobierno sobre un supuesto repunte económico es “más una perspectiva de deseo que una realidad concreta”. “El Ministro de Economía habló con mucho optimismo sobre un crecimiento del 4%, pero eso se basa en proyecciones futuras. La realidad es que el desempleo no baja porque no hay nada nuevo que lo impulse”, advirtió.

De acuerdo con el catedrático, Panamá continúa atrapada en un modelo económico desigual, donde las cifras de crecimiento no se traducen en generación de empleo formal. “La inversión extranjera directa del año pasado fue de aproximadamente 2,800 millones de dólares, y sin embargo, el desempleo siguió aumentando. Eso demuestra que las inversiones que llegan no generan trabajo, porque están dirigidas principalmente al sector bancario y logístico, que no produce plazas nuevas”, explicó.

Gordón añadió que el país sigue sin políticas efectivas para fortalecer a las pequeñas y medianas empresas (pymes), que son las verdaderas generadoras de empleo. “Si el Estado no crea una ley fuerte que permita la flexibilidad del sistema bancario, tanto público como privado, las pymes seguirán marginadas. Los bancos exigen requisitos imposibles y no tienen equipos para acompañar o asesorar al pequeño empresario”, criticó.

Recordó que muchas microempresas cerraron tras la pandemia y que la mayoría no ha logrado recuperarse, en gran parte porque el Estado no implementó mecanismos de alivio fiscal o incentivos como se hizo en Europa.

“En otros países se otorgaron moratorias, reducciones de impuestos y facilidades crediticias. Aquí no hubo nada de eso. Por eso, el desempleo sigue golpeando con fuerza, especialmente a los sectores informales y a las familias más vulnerables”, puntualizó.

Aumento de  aranceles afecta la economía

El economista también alertó sobre el impacto de las medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos, que ya comienzan a repercutir negativamente en las exportaciones panameñas.

“El arancel del 10% está afectando a los exportadores porque incrementa los costos de producción y reduce la competitividad. Las empresas norteamericanas están trasladando parte de ese costo a sus socios en Panamá, y eso disminuye el movimiento de mercancías en los puertos y el tránsito internacional”, explicó.

“Mientras esa disputa siga abierta, Panamá no podrá alcanzar el crecimiento que se proyecta. Ya se están viendo menos movimientos en los puertos y el Canal, y en pocos meses los reportes oficiales mostrarán una disminución en la cantidad de barcos y mercancías que transitan”, advirtió.

Por otro lado, resaltó que el país ha perdido su capacidad de producir alimentos y bienes esenciales, incrementando su dependencia de las importaciones.

“Tenemos una balanza comercial con Estados Unidos totalmente desequilibrada. Exportamos servicios, pero no bienes, y eso no genera empleo. No hemos invertido en tecnología ni en el sector agropecuario, que podría reducir la dependencia alimentaria y crear miles de puestos de trabajo”, insistió.

El economista concluyó con un llamado urgente al Ejecutivo a replantear su modelo de gestión y abrir espacios de diálogo nacional.
“Mientras se siga creyendo que los empresarios van a resolver los problemas del país, seguiremos estancados.”, afirmó.

Para Gordón, Panamá necesita un nuevo pacto económico y social, en el que participen los distintos sectores con el fin de trazar un plan de reactivación realista.