Se eleva a cuatro el número de víctimas fatales del accidente de bus en Chepo
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
La mañana de este jueves 9 de octubre se tiñó de luto en el distrito de Chepo, cuando un autobús de transporte de pasajeros que cubría la ruta hacia la ciudad de Panamá se volcó violentamente en el sector de Unión de Azuero, dejando cuatro personas fallecidas y más de treinta heridas, según confirmaron autoridades y testigos en el lugar.
El rugido del bus y el silencio después del golpe
Eran cerca de las 11:15 de la mañana cuando el vehículo tipo “nevera”, repleto de pasajeros que viajaban a la capital, perdió el control al tomar una curva en la vía Panamericana.
El bus terminó volcado a un costado de la carretera, con el techo aplastado, las ventanas hechas añicos y los cuerpos esparcidos entre hierros y tierra.
“Se fue de lado, dio una vuelta entera y todo fue gritos”, relató un testigo.
Cuatro vidas apagadas
El saldo es desgarrador: dos mujeres murieron en el sitio del accidente, una de ellas lanzada fuera del bus y atropellada por el mismo vehículo.
Horas más tarde, una niña de 15 años y un niño de 12 fallecieron en el hospital debido a la gravedad de sus heridas.
Carrera contra el tiempo
Equipos del SUME 911, Bomberos de Chepo y la Policía Nacional arribaron al lugar para rescatar a los pasajeros atrapados.
Treinta y un heridos fueron trasladados al Hospital de Chepo y otros centros médicos; cinco de ellos permanecen en estado crítico, incluyendo una menor sobreviviente.
La vía Panamericana permaneció cerrada por casi dos horas mientras se desarrollaban las labores de auxilio y remoción del bus.
Investigación en curso
La Sección de Homicidio y Femicidio del Ministerio Público abrió una investigación para determinar las causas exactas del siniestro.
Se revisan posibles fallas mecánicas y error humano por exceso de velocidad como factores del accidente.
Chepo en duelo
El accidente ha conmocionado a toda la región. Vecinos y familiares acudieron al sitio para identificar pertenencias y ayudar en la atención a los heridos.
“Fue como si el mundo se volteara”, contó una sobreviviente aún cubierta de polvo y sangre seca.
La tragedia deja una Panamericana marcada por la muerte y el dolor, y un sector que llora a cuatro de los suyos.


