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Expresidente Paz Zamora aconseja a su hijo Rodrigo que gobierne Bolivia con «ternura»

La Paz, 9 nov (EFE).- El exmandatario boliviano Jaime Paz Zamora aconsejó a su hijo Rodrigo, quien este sábado juró como nuevo presidente de Bolivia, que gobierne el país con «ternura» hacia el pueblo y recordó que tiene «todas las condiciones» para hacer una gran gestión durante los próximos cinco años.

«Al pueblo se lo respeta, al pueblo boliviano se lo ama con ternura, es un pueblo muy tierno. Entonces eso lo tiene que tener siempre en cuenta, por más delicada que fuera su situación», afirmó el exgobernante a algunos medios, entre ellos EFE.

Paz Zamora acudió a la investidura de su hijo y estuvo en un sector del Parlamento boliviano dedicado especialmente a la familia del nuevo mandatario.

Asimismo, consideró que es muy importante que se acerque «con mucho respeto» a los grupos sociales que en las anteriores dos décadas fueron aliados del izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS), durante las gestiones de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).

Hay que mostrar «respeto a los grupos sociales porque han sido muy corrompidos por el régimen anterior, mucho cariño y respeto», señaló.

Durante su discurso, Rodrigo Paz Pereira hizo alusiones a su infancia y a su vida en varios países del exterior debido al exilio de sus padres, además de agradecer en un par de ocasiones a Paz Zamora (1989-1993).

El exjefe de Estado mencionó que toda su familia asume «con mucha humildad» la asunción de Rodrigo Paz Pereira y con «optimismo».

El fundador del desaparecido Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), a comienzos de la década de 1970, también recomendó a su hijo aplicar la llamada «diplomacia directa» que utilizó en su Gobierno para generar resultados más efectivos en la política exterior de Bolivia.

Paz Zamora destacó que algunas de las virtudes de Rodrigo Paz Pereira son su «aguante físico» y, principalmente, la «paciencia» que suele mostrar en las tareas cotidianas y «en los procesos más largos», por lo que también le recomendó aplicarla durante el ejercicio de la Presidencia.

Por su parte, el hermano del nuevo gobernante, Jaime Paz Pereira, destacó la «sencillez» y «simpleza» de la ahora principal autoridad del país, con quien guarda buenos recuerdos de su infancia.

También dijo que Rodrigo ejercerá un Gobierno «en base a la unidad» y la «ternura» hacia la población, además de que lo apoyará en su condición de hermano cuando sea necesario.

El nuevo presidente de Bolivia es hijo de la española Carmen Pereira y del expresidente Paz Zamora. Nació en Santiago de Compostela en 1967 y vivió su niñez en varios países debido a que sus padres fueron perseguidos durante los gobiernos militares.

Rodrigo Paz Pereira es economista y tiene estudios en relaciones internacionales, además de una amplia experiencia en el sector público al haber ocupado cargos como diputado, concejal, alcalde de la ciudad sureña de Tarija entre 2015 y 2020, y senador en el periodo 2020-2025.

El mandatario postuló por el Partido Demócrata Cristiano (PDC) junto a su ahora vicepresidente, el policía Edman Lara, con quien consiguió el 54,96 % de la votación en la inédita segunda vuelta electoral celebrada el 19 de octubre pasado.

Detrás quedó la alianza Libre, del expresidente conservador Jorge Tuto Quiroga (2001-2002), que obtuvo el 45,04 % de apoyo.

La expresidenta Áñez le desea «suerte» y «sabiduría» a Rodrigo Paz para gobernar Bolivia

La expresidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, quien salió de libre hace unos días tras estar cuatro años y ocho meses en prisión, deseó «suerte» y «sabiduría» al nuevo mandatario de Bolivia, Rodrigo Paz, en el inicio de «un nuevo ciclo» de su Gobierno que la población recibe con «esperanza».

«Estoy contenta de compartir este momento importante para todos los bolivianos con mucha esperanza. Desearle mucha suerte al presidente y mucha sabiduría, y que Dios lo bendiga siempre para tomar buenas decisiones en bien de nuestra patria», declaró Áñez a los medios, entre ellos a EFE.

Foto de archivo de la expresidenta interina de Bolivia Jeanine Áñez (2019-2020). EFE/ Luis Gandarillas

También dijo que desde hoy «hay un nuevo ciclo» para Bolivia que se recibe con mucha esperanza.

Áñez (2019-2020), como había anticipado, asistió a la investidura de Paz en el Parlamento y observó la ceremonia desde uno de los palcos de invitados, reservados también para los expresidentes Jorge Tuto Quiroga (2001-2002), Carlos Mesa (2003-2005) y Eduardo Rodríguez Veltzé (2005-2006).

La exmandataria de transición salió el jueves de la cárcel, donde estuvo presa por acusaciones vinculadas a la crisis social de 2019, después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) anuló la condena de diez años en su contra y ordenó su libertad.

El día anterior, el TSJ informó sobre la anulación de la condena contra Áñez, su «absolución» y ordenó su «inmediata libertad» en el llamado caso ‘golpe de Estado II’, por el que recibió una condena de diez años de cárcel en 2022, acusada de situarse ilegalmente en la línea de sucesión en 2019.

La citada sentencia fue ratificada en 2023 también por el TSJ, aunque en ese momento estaban encargados otros magistrados, mientras que los que revisaron la condena fueron elegidos en los comicios judiciales de 2024.

El presidente del TSJ, Rómer Saucedo, dijo a EFE que la liberación de Áñez forma parte de las políticas que se planificaron para «reparar los errores del pasado» y que se heredaron por parte de otros magistrados.

«Dijimos que íbamos a recuperar una Justicia que no esté sometida al poder político, que no esté doblegada a intereses particulares, eso es lo que hemos venido haciendo», agregó.

Áñez asumió el mando interino del país el 12 de noviembre de 2019, dos días después de la renuncia del entonces gobernante Evo Morales (2006-2019) y de todos los funcionarios en línea de sucesión presidencial.

Morales dimitió y salió del país asegurando ser víctima de un «golpe de Estado», en medio de protestas ciudadanas por denuncias de fraude electoral a su favor en las elecciones generales de 2019, que luego quedaron anuladas.

Áñez fue detenida en marzo de 2021 dentro del proceso conocido como ‘golpe de Estado I’, iniciado por una exdiputada del aún gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS), por la crisis de 2019.

En agosto pasado, el TSJ ordenó revisar los plazos de las detenciones preventivas en todos los procesos contra Áñez y otros dos líderes regionales opositores al MAS, lo que derivó en la liberación de estos políticos.

Los tribunales anularon los procesos ordinarios contra Áñez para luego trasladarlos al Legislativo y que se aborden en un juicio de responsabilidades.

Foto EFE