La ingeniería salva vidas: una reflexión tras el terremoto en Venezuela
El devastador terremoto ocurrido en Venezuela nos conmueve profundamente.
Como panameños y como profesionales de la construcción, expresamos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano, con las familias que hoy sufren la pérdida de seres queridos y con todos quienes enfrentan las difíciles labores de rescate y recuperación.
Las imágenes de edificios colapsados nos recuerdan una realidad que la ingeniería
conoce bien y es que los sismos no pueden evitarse, pero las tragedias sí pueden
reducirse cuando las edificaciones están bien diseñadas, correctamente construidas,
reciben el mantenimiento adecuado y cumplen con las normas de seguridad.
Panamá también es un país sísmico. Nuestra ubicación geográfica nos expone a varias
placas tectónicas y a la presencia de fallas geológicas activas, entre ellas la Falla de
Pedro Miguel, estudiada desde la ampliación del Canal de Panamá. Además, nuestro
país ha experimentado importantes terremotos a lo largo de su historia, razón por la cual la ingeniería panameña ha evolucionado constantemente para responder a esa realidad.
Precisamente por ello, Panamá cuenta con uno de los reglamentos de diseño estructural más modernos de la región, el Reglamento Estructural de Panamá (REP). Sus primeras versiones se desarrollaron tomando como referencia los reconocidos códigos sísmicos de California, adaptándolos posteriormente a las condiciones geológicas, sísmicas y constructivas propias de nuestro país. Hoy, el REP incorpora décadas de investigación y experiencia nacional e internacional para establecer criterios que permitan proteger la vida de las personas.
Es importante comprender que ninguna norma puede garantizar que un edificio
permanezca completamente intacto después de un gran terremoto. Su verdadero
propósito es mucho más importante es proteger la vida de las personas, evitando el
colapso de las estructuras y permitiendo una evacuación segura.
La tragedia que hoy vive Venezuela también nos deja importantes lecciones. Contar con
reglamentos modernos es indispensable, pero igualmente esencial es que estos se
cumplan rigurosamente en todas las etapas del proceso constructivo: desde los estudios
geotécnicos y el diseño estructural, hasta la supervisión, la ejecución de cada obra y su
correcto mantenimiento. La calidad en la construcción no es un lujo; es una
responsabilidad con la vida de las personas.Como Cámara Panameña de la Construcción (Capac), hacemos un llamado a mantener la confianza en la ingeniería panameña y en el compromiso de miles de profesionales que trabajan diariamente para construir edificaciones más seguras y resilientes.
Al mismo tiempo, reiteramos la importancia de fortalecer la cultura de la prevención y del mantenimiento, impulsar la actualización permanente de nuestras normas y velar por el estricto cumplimiento de los estándares técnicos en todas las etapas del proceso constructivo.
Hoy nuestra prioridad es acompañar, desde la solidaridad, al pueblo venezolano. Pero
también es un momento oportuno para recordar que la prevención siempre será la mejor inversión.
La ingeniería no puede impedir que ocurra un terremoto, pero sí puede marcar la
diferencia entre una emergencia y una tragedia. Por eso, construir con responsabilidad es, ante todo, construir para proteger la vida.
Irene Orillac de Simone
Presidenta
Cámara Panameña de la Construcción (Capac).


