«Hasta Siempre, Papá Mate: Tu Legado Vive por Siempre en Nuestros Corazones»
Hoy honramos a nuestros padres; damos gracias a Dios por los que hemos tenido un buen padre y pedimos por aquellos que hicieron de sus vidas crapulosas el cultivo cruel y nefasto para hijos sin rumbo y sin motivaciones.
Mi padre Juan Materno, junto a mi madre Olga Elena, fueron, y siguen siendo, los rostros que han servido de visión en el transcurrir de mi vida. Es como la visión del sueño de José cuando el ángel que se le apareció le hace ver que “los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”.
Siempre fuiste un guerrero papá. Nos enseñaste a luchar por los nuestros y por hacer realidad nuestros sueños. Me decías que eras como un buzo que emergió de las profundidades del mar, que rodeaba a tu natal Nombre de Dios, sin escafandra hasta la superficie, a punta de puro pulmón, oxigenada solamente por tu inteligencia.
Viviste una época en que la independencia de criterio y originalidad en tus actuaciones siempre se chocaba con la mediocridad rampante entronizada en la obligada imitación y fidelidad a modelos espurios y vacíos de contenidos.
Sigo el ejemplo shakesperiano del Rey Lear, que al elegir entre sus hijas a la hija amada, no buscó aquella que le dispensara lujos y halagos, sino aquella que le quería, simplemente, como padre.
Así como fuiste el gran padre del que me siento sumamente orgulloso, ojalá pueda cumplir con mis hijos y con mi nieto, en esa misión de vida.
Lograste, tal como lo soñaste, “morir con tu inteligencia en libertad”.
TE AMO Y TE RECUERDO POR SIEMPRE PAPÁ MATE
Por Dr. Luis Vásquez


