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Depósitos de niños en lugar de centros de protección es lo que tenemos en Panamá

Redacción La  Verdad Panamá

El Estado ha descuidado el tema de los albergues  y los jueces tiran a  los  menores  y  adolescentes  abandonados en estos centros de protección  como  si fuera  un depósito de  niños, es la  apreciación de  la abogada  Nora  Santa de  Sánchez, al referirse  a este polémico  tema.

Sostiene  que Panamá carece de personal  para  el  área de  trabajadores sociales y no únicamente  en esta  rama de  profesionales, sino  que en términos generales el Estado como  entidad ha descuidado  los albergues. La mayoría de los  niños  vienen  remitidos de los juzgados de  menores. No olvidemos que el país tiene juzgados de  menores en diferencias  provincias.

“Los niños que llegan vienen de hogares disfuncionales, otros son recogidos de las calles golpeados, prácticamente han sido abandonados por sus familias a la intemperie, esos niños son remitidos a los juzgados de familia y posterior a eso son llevados a los albergues”, explicó Nora de Sánchez.

Pero, la pregunta más importante es ¿Cuántos funcionarios hay que puedan darle seguimiento en los  juzgados de familia y puedan seguir con el trámite, de estos procesos? Cero, porque simplemente no se dan abasto, ¿Qué sucede? Los jueces los tiran ahí como si fueran un depósitos de niños, y ¿Quién sigue verificando ese tema? Tendría que ser el director del albergue, el personal suplente o encargado del albergue, pero no se dan abasto, comentó.

La jurista  comparó   la importancia  y autoridad  que  tienen los trabajadores  sociales  en Estados Unidos  con los  de  Panamá, que son tratados como un personal de tercera, donde ellos tienen que abrirse brecha con las uñas porque no tienen el apoyo que deberían tener de parte de las autoridades competentes de este país.

Señaló  que  los escándalos  por abusos  sexuales  y maltratos que hoy salen a la luz  pública, han  existido  siempre, porque  muchos de los  que  una  vez estuvieron en esos albergues, hoy en día son violadores que siguen la secuencia de lo que ellos vivieron, nos encontramos con ladrones y homicidas que sufrieron abusos y ninguna ley los protegió.

Ahora por temas de política y reelección, hacen un mundo de leyes para proteger al menor, pero si analizamos bien los proyectos son proyectos que tienen los mismos artículos que ya existen  en temas de  familia. “Pero es fácil responsabilizar a los trabajadores de campo y no al Estado que ha preferido hacerse la vista gorda en este proceso, porque el fallo radica en el sistema. En vez de seguir haciendo las mismas leyes de protección al menor, lo que deben  hacer  es  buscar   presupuestos para contratar más trabajadores sociales y psicólogos”.

Tenemos trabajadores sociales, psicólogos y médicos que están sin trabajos, que están manejando taxis, que están lavando platos, que están laborando  en un restaurante cuando se necesita personal en esas  áreas,  concluyó la penalista.