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Policía Nacional enfrenta cinco demandas millonarias por homicidios, torturas y vejámenes

Redacción  La Verdad Panamá

La  Policía Nacional no solamente debe concentrarse en su misión constitucional de proteger  y servir,  sino también   en   las cinco   demandas  que  tocan a sus  puertas; todas  relacionadas a los  trágicos  acontecimientos del 9 de enero de 2011  en el Centro de Cumplimiento de Menores de  Tocumen,  en el que fallecieron cinco jóvenes y   dos   sobrevivieron  a  graves quemaduras  que marcaron  sus vidas para  siempre.

La  Verdad Panamá  tuvo acceso a  una de las demandas por 3 millones de dólares,  presentada ante  la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Corte  Suprema de  Justicia,  en la que se solicita  que se condene a la Policía Nacional y al Ministerio de  Gobierno por daños y perjuicios  causados, “a consecuencia de los delitos de homicidio, castigo infamante, vejación o medidas arbitrarias, cometidos en   perjuicio de una  de las víctimas mortales”.

En la demanda se  solicita  que la cuantía de indemnización, salvo mejor tasación del tribunal, quede  establecida de la siguiente manera:  la suma de  un millón de dólares en concepto de daño material y la suma de dos millones de dólares  en concepto de  daño moral.

En  la relación de los  hechos  que son motivo de la  presente demanda, se establece  que   para  la fecha trágica del  9 de enero de 2011, uno de  estos  menores (Q.E.P.D),  se encontraba recluido  en el Centro de Cumplimiento, por la presunta comisión de un hecho infractor.

Para  horas  del mediodía  de  la  citada  fecha, un  grupo de  menores internos en el Centro protagonizó una protesta  pidiendo  el acceso a agua potable  y mejoras  en otros servicios, lo que provocó  que Iris Nedelka Cedeño Fernández, directora  del Centro de  Cumplimiento de  Tocumen,  autorizara el ingreso de  unidades  policiales para controlar los actos  de protesta, situación que  dio inicio a una  represión contra los menores de edad, lanzando bombas lacrimógenas, lo que  originó un incendio  que  dejó  como  resultado múltiples quemaduras a  diversos menores, entre ellos,   el hijo de la madre  que procedió a demandar. Además de  ser ignorados  en sus dramáticos pedidos  de ayuda, padecieron de vejámenes, insultos y golpes por parte de  funcionarios de la Policía  Nacional y de  un custodio civil  del Centro de  Cumplimiento, que  estaban  llamados a protegerlos y custodiarlos.

Según  el protocolo de necropsia levantado por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, el joven  murió a consecuencia de “edema y congestión pulmonar, sepsis, quemaduras  de tercer grado  del 56% de superficie corporal total”.

Argumenta  la defensa de la madre  de la víctima  que,  tal  como se  desprende de la sentencia  de 11 de  enero  de 2016 dictada  por el Segundo Tribunal Superior  de  Justicia  del Primer  Distrito  Judicial de  Panamá y a propósito de la situación procesal del menor  fallecido, quedó en evidencia  que unidades  del orden público pertenecientes a la Policía Nacional  y un custodio  civil  perteneciente  al Ministerio de Gobierno, en ejercicio de  sus funciones o con el pretexto de ejercerla, actuaron de manera  dolosa para  ejecutar delitos en su contra.

Por  este delito de homicidio  doloso consumado, resultaron condenados en calidad de autores a 46 años de prisión, los miembros de la  Policía Nacional Luis  Carlos  Ortega Montenegro, Ángel Batista Rivas y  Eduardo Enrique Barreno Bernal  , mientras  Joel Alexis Rodríguez Agrazal y Maykol Ariel González Sánchez, fueron condenados a 40 años de  cárcel.

Por los  tres   muertos a consecuencia  de la tragedia, se  está  pidiendo la misma cantidad de tres millones de dólares y dos millones por cada  uno de los  sobrevivientes, demandas  todas  interpuestas  en la Sala Tercera de la Corte Suprema de  Justicia.