De la Espriella y Cepeda, dos modelos ante los retos económicos urgentes de Colombia
Un modelo económico de ajuste fiscal, reducción del tamaño del Estado y recuperación de la industria petrolera, del ultraderechista Abelardo de la Espriella, y otro que defiende una «revolución económica y social» para acabar la pobreza, reducir la desigualdad y crear prosperidad, del izquierdista Iván Cepeda, están en juego en las elecciones presidenciales colombianas.
El ganador de la segunda vuelta el próximo domingo recibirá un país que deberá mejorar su desempeño económico, marcado por el aumento de la deuda pública, el deterioro fiscal y la desaceleración de la inversión extranjera, y así poder financiar los programas sociales.
Los «milagros» de De la Espriella
El exministro de Hacienda José Manuel Restrepo, compañero de fórmula vicepresidencial de De la Espriella, definió el deterioro de las finanzas públicas en una entrevista con EFE el mes pasado en la que señaló que el Gobierno de Gustavo Petro «no solamente dejó la olla raspada, sino que se llevó la olla y la deja empeñada».
«El déficit primario en solo dos años crece más de 10 veces; la deuda pública en tres años y medio crece más de un 50 %. Y obviamente la caja de la nación está sin los recursos suficientes, con caídas del 80 al 90 %. No va a haber con qué pagar la cuenta o las cuentas en octubre de este año», señaló Restrepo.
Por esa razón, inspirado en los presidentes de Argentina, Javier Milei; El Salvador, Nayib Bukele, y Estados Unidos, Donald Trump, el candidato De la Espriella, del movimiento Defensores de la patria, promete convertir a Colombia en una «patria milagro» y transformar a «esta Colombia bendita», como la llama, en una tierra de promisión.
«Colombia no puede seguir tratando sus finanzas públicas con irresponsabilidad ni asfixiando al sector productivo porque de ellas dependen la confianza inversionista, la competitividad, la calificación de riesgo y la capacidad de generar riqueza», señala su programa.
Para enfrentar ese reto, De la Espriella propone medidas como estabilizar y refinanciar la deuda pública; cumplir «estrictamente» la regla fiscal y optimizar el aparato estatal, para lo cual buscará reducir «la nómina paralela» y fusionar agencias estatales que se superponen en sus funciones.
«Un gobierno entrante tiene que hacer lo que ningún otro gobierno ha hecho en la historia de Colombia: Disminuir de manera significativa el tamaño del Estado, porque hay derroche, hay excesos de gasto público. Lo que hemos dicho al 2030, es que haya por lo menos una disminución del 40 % del gasto de funcionamiento», explicó Restrepo a EFE.
Igualmente, De la Espriella ha manifestado que recuperará la exploración y producción de petróleo, suspendida por el actual Gobierno, lo que incluye la técnica de ‘fracking’, e impulsará el gas natural para agilizar las soluciones de regasificación y fortalecerá los proyectos de gas licuado en las costas del país.
«Revolución económica y social» de Cepeda
Cepeda, por su parte, ha manifestado que de ganar liderará el segundo Gobierno progresista de Colombia, tras el de Petro, y llevará a cabo una «revolución económica y social» para acabar con la pobreza, reducir la desigualdad y generar prosperidad.
«En nuestro gobierno profundizaremos esta senda de transformación para consolidar un modelo económico verdaderamente productivo, diversificado y socialmente incluyente, donde el crecimiento económico vaya de la mano con la reducción de la pobreza y la desigualdad», señala el programa del izquierdista.
A diferencia de lo propuesto por De la Espriella, Cepeda plantea que el Estado asuma un «papel estratégico» para orientar y promover el desarrollo económico de Colombia.
Cepeda dijo en una entrevista con EFE el mes pasado que pretende «seguir el camino de la diversidad, de la productividad, del impulso de la economía agropecuaria y no solamente de la extracción de hidrocarburos y también de la explotación minera».
«Vamos a hacer una economía diversa como es diverso nuestro país», y en ese sentido «es necesario un pacto fiscal» en el que «sería ideal que todos los sectores, comenzando por el Gobierno y también los sectores privados y empresariales, pudiéramos llegar a un acuerdo», sin necesidad de nuevas reformas tributarias.
Ese pacto fiscal, según el programa del candidato izquierdista, debe surgir de acuerdos entre todos los sectores sobre cómo se recauda, se gasta y se administra la deuda.
«El objetivo es un sistema fiscal transparente y justo que financie el desarrollo, proteja a la clase popular y media, cierre brechas de género y garantice que cada peso público llegue con impacto real a todos los territorios y hogares», resalta su plan de Gobierno.
Foto EFE


