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Arresto de Maduro abre riesgos para Panamá y acelera una transición exigida por los venezolanos

Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá

El arresto de Nicolás Maduro no solo remueve el tablero político de Venezuela, sino que también coloca a Panamá frente a riesgos concretos, desde posibles represalias diplomáticas hasta la exposición de negocios y dinero vinculados al régimen dictatorial .

Cochez: 27 años de tragedia, abusos y poder sin límites

Desde la perspectiva del derecho internacional, el diplomático Guillermo Cochez reconoció que hay sectores que nunca señalaron lo malo, desastroso y mortal del régimen venezolano, pero que ahora alegan una supuesta violación al derecho internacional por el arresto de Nicolás Maduro.

Para Cochez, ese debate ignora la realidad que ha vivido el pueblo venezolano durante 27 años, desde la llegada de Hugo Chávez al poder y su continuidad en 2013 con Maduro.

“La tragedia del pueblo venezolano es tan grande que el salario mínimo del país con más petróleo del mundo es de un dólar al mes”, subrayó. “Imagínense qué puede hacer una persona con un dólar al mes”, dijo, al recordar los miles de muertos y detenidos que ha dejado el régimen.

Cochez relató que conoció personalmente a Maduro durante lo que describió como la época de oro del chavismo, cuando el poder se ejercía con abierta prepotencia.

Recordó una sesión de la OEA durante la condena al golpe contra el entonces presidente hondureño Manuel Zelaya, en la que Maduro dirigía con despotismo a los representantes de países alineados con Hugo Chávez.

Cochez calificó a Maduro de ignorante, altanero y arrogante y le dejó una muy mala impresión cuando lo conoció durante su servicio de Panamá ante la OEA.

Relató que el entonces canciller venezolano presentó múltiples quejas, verbales y escritas, ante la Cancillería panameña por sus intervenciones ante la organización quien se quejaba formalmente ante el entonces canciller Juan Carlos Varela.

Cochez afirmó que aprovechaba cualquier oportunidad para denunciar violaciones a los derechos humanos en Cuba y Venezuela hasta que logró que el presidente Ricardo Martinelli lo removiera del cargo, ante la amenaza de una ruptura de relaciones con Venezuela.

Indicó que, fuera de la diplomacia, continuó denunciando al régimen y cuestionó la nacionalidad de Maduro, señalando que habría nacido en Cúcuta, Colombia, lo que le impedía ser presidente según la Constitución venezolana. Dijo que el régimen nunca presentó una partida de nacimiento que desmintiera esa versión, aunque lo atacaron públicamente.

Cochez sostuvo que siempre ha defendido la democracia en Venezuela y en otros países, y que hoy siente alivio porque lo ocurrido con el arresto de Maduro se percibe como el inicio del fin de una dictadura que calificó de nefasta y criminal.
“Todo lo que comienza mal, termina mal… y muy mal”, concluyó.

Apoyo a la transición y respaldo externo

Cochez sostuvo que lo que ocurre hoy en Venezuela responde a un clamor histórico del pueblo y no a una imposición reciente. En ese contexto, afirmó que los venezolanos, les guste o no a algunos sectores de izquierda, están apoyando la acción impulsada por Donald Trump, tal como ocurrió con las críticas tras la caída de Manuel Noriega en Panamá.

Advertencia de seguridad: Panamá en la mira

Desde el ángulo de la seguridad nacional, el ex mayor Felipe Camargo fue categórico: el arresto de Maduro sí representa un riesgo para Panamá. Indicó que Maduro y su esposa permanecerán sometidos a interrogatorios severos hasta al menos el 17 de marzo y que deberán entregar información para intentar reducir sus penas.

Según Camargo, en ese proceso podrían salir a la luz negocios en Panamá y dinero depositado en el país, así como operaciones internacionales vinculadas al régimen.

Riesgo diplomático, migración criminal y tensión regional

Camargo advirtió que Panamá podría enfrentar represalias políticas, económicas y diplomáticas de Venezuela, Cuba y Estados Unidos, al quedar en una ruta de colisión con los tres países.

También alertó sobre un posible flujo migratorio de mafias y grupos criminales, lo que podría poner en riesgo intereses estratégicos como el Canal. Añadió que existe un plan de desestabilización impulsado por Cuba y Venezuela, con activación de células y manifestaciones contra intereses estadounidenses en la región.
“Imagínate tú cómo nos vamos a defender”, advirtió.

Foto EFE