Cada día de cierre es producción perdida: Ganaderos temen crisis peor que en 2023
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
El presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), Samuel Vernaza, expresó su profunda preocupación por las afectaciones que sufre el sector ganadero ante el clima de paralización, protestas y cierres de calles que se registran en diversas partes del país.
“Cada vez que hay un movimiento de este tipo donde hayan cierres de vías, las afectaciones se van a dar. Nuestra producción sale del campo hacia las plantas de procesamiento por carretera, y si estas están cerradas, obviamente vamos a tener repercusiones. Es un producto altamente perecedero, es producción que se pierde, y esa pérdida la tiene que asumir el productor”, manifestó Vernaza.
Aunque reconoció que las protestas pueden ser legítimas, enfatizó que no deben afectar a terceros. “Nosotros consideramos que pueden ser legítimas las protestas si se quiere, pero no afectando a terceros. Nos hemos visto afectados en ese libre tránsito que debe tener nuestra producción hasta la planta de acopio o procesamiento”, insistió.
Chiriquí y Veraguas, las más golpeadas
El dirigente precisó que la «concentración ganadera más grande del país” está en la provincia de Chiriquí, seguida por Veraguas, dos de las zonas más afectadas por las protestas recientes.
Asimismo, destacó que la producción láctea se concentra en estas áreas, por lo que los cierres, aunque esporádicos, afectan el transporte de leche, especialmente hacia las queserías que procesan la leche grado C.
En cuanto a la producción de carne, Vernaza informó que en el año 2024 se registró un sacrificio de entre 246,000 y 250,000 animales, cifra considerablemente inferior a la de años anteriores.
“No se está sacrificando la cantidad de animales que en otras épocas se dio, como en 2016, que fue una época de mayor producción”, dijo.
Anagan busca aumentar el hato ganadero y, con ello, el sacrificio de animales para satisfacer la demanda de proteína bovina en el país.
“Procuramos que esa proteína llegue al consumidor sin afectar su salud y también aumentar el consumo de carne bovina en Panamá”, explicó.
La producción láctea también en descenso
Sobre la producción de leche, Vernaza detalló que en el país existen alrededor de 2,420 productores de leche grado C, con una producción aproximada de 80 millones de litros anuales. No obstante, reconoció que esa cifra ha ido disminuyendo. “Hay una cadena de leche que maneja esas cifras con precisión, pero sí ha ido decreciendo”, apuntó.
Golpes acumulados: protestas, El Niño y gusano barrenador
El dirigente recordó las fuertes pérdidas que sufrió el sector durante las protestas de 2023, las cuales coincidieron con un fenómeno de El Niño prolongado y la expansión del gusano barrenador.
“Estábamos empezando a recuperar los pastos, pero los cierres de noviembre terminaron por afectar mucho más. Es lo mismo que está ocurriendo ahora”, advirtió.
Vernaza manifestó su inquietud ante la posibilidad de que la situación actual escale a niveles de violencia similares o peores a los de años pasado.
“Nos preocupa tanto que esta situación se dé en escalada y vayamos a tener afectaciones similares o peores que las vividas en 2023”, señaló.
El drama del pequeño productor
“El día que no se pueda vender el garrafón de leche, ese día el productor va a tener dificultad para ponerla en su casa. El día que no se pueda comercializar animales, no podrá pagar jornales a sus trabajadores, no podrá consumir como lo hace en su día a día”, explicó.
Anagan representa a unos 42,000 productores a nivel nacional, muchos de ellos pequeños ganaderos que apenas cuentan con una res, la cual destinan a la producción de queso.
“Somos la voz del pequeño productor que no tiene cómo hacerse sentir. Cuando ese productor no puede llevar su animal a subasta o a una planta de sacrificio, el impacto es directo en su economía familiar”, insistió Vernaza.
Mataderos y nuevas disposiciones
Sobre la infraestructura de matanza en Panamá, Vernaza informó que existen siete plantas de matanza grandes, además de mataderos municipales o rurales habilitados bajo la supervisión del Ministerio de Salud.
“Antes se les llamaban planchas, ahora la disposición permite sacrificios en áreas rurales, siempre bajo condiciones sanitarias establecidas: colgadas, sin tocar el suelo y siguiendo las normativas vigentes”, detalló.
Finalmente, hizo un llamado a la conciencia de quienes cierran calles: “Aunque las protestas puedan ser legítimas, están afectando a panameños iguales a ellos. En un país tan pequeño como este, eso no debe tener cabida”, concluyó.
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