Combate al desempleo y generación de trabajos formales deben ser las prioridades del nuevo gobierno
Mileyka Valdespino / La Verdad Panamá
La economía panameña muestra señales de recuperación en los primeros seis meses del año, pero los desafíos persisten, según los economistas Felipe Argotte y Olmedo Estrada. A pesar de la mejoría en sectores como la construcción y el comercio, la falta de un plan estratégico y el fomento de la informalidad laboral por parte del gobierno obstaculizan el crecimiento económico sostenible. En este contexto, ambos expertos enfatizan la necesidad de priorizar el empleo y tomar medidas concretas para fortalecer la economía panameña.
Felipe Argote, al evaluar la situación económica, afirmó que el país se está recuperando, aunque no a la velocidad deseada debido a la falta de un plan y una estrategia económica por parte del gobierno. Si bien, se ha observado una mejoría en sectores como la construcción y el comercio, destacó que Panamá experimentó una caída más pronunciada durante la pandemia en comparación con otros países. Esta recuperación actual representa un avance, pero aún se requieren medidas más sólidas para impulsarla.
Destacó que, si bien se está produciendo una recuperación, esta no ha sido suficiente para restablecer los niveles de empleo previos a la crisis. Asegura que abordar el desempleo debe ser la prioridad para el próximo gobierno en 2024, y señaló que la promoción de la informalidad por parte del gobierno ha contribuido a la falta de generación de empleo formal y ha reducido la demanda en la economía. El economista sostiene que el gobierno debe garantizar que las empresas promuevan la formalidad laboral y brinden condiciones adecuadas a sus empleados.
Olmedo Estrada resaltó que, a pesar de los desafíos persistentes, la economía panameña ha mantenido un ritmo de crecimiento durante los primeros seis meses del año. Proyectó un crecimiento promedio del 5% al 5.5% en comparación con el año anterior, lo cual supera el desempeño económico de muchos países de América Latina. Estrada reconoció la necesidad de abordar las áreas económicas aún debilitadas, como el turismo, y enfatizó la importancia de implementar políticas públicas que impulsen la industria turística y brinden apoyo financiero a las pequeñas y medianas empresas. Además, destacó la necesidad de atraer nuevas inversiones para generar empleo y reducir la tasa de desempleo, que actualmente ronda entre el 8% y el 9%.
Ambos economistas coincidieron en que, aunque se está produciendo una recuperación económica en Panamá, persisten desafíos significativos relacionados con el desempleo y la informalidad laboral.
Argote cuestionó el hecho de que grandes empresas que brindan servicios de delivery y Uber operen sin pagar seguro social. Esta práctica no solo afecta a los trabajadores que carecen de beneficios y protecciones laborales básicas, sino que también impacta negativamente en la demanda y el empleo formal. El desarrollo de empleos formales debe considerarse para el gobierno próximo como una tarea fundamental. Hizo hincapié en la necesidad de un agresivo plan de inversión pública para estimular la creación de empleo formal y reducir la informalidad laboral.
Por su parte, Estrada destacó la importancia de políticas públicas que impulsen el turismo y atraigan inversiones para fortalecer la economía panameña y generar nuevos empleos. El camino hacia una recuperación económica sostenible requiere de acciones concretas por parte de las autoridades, con el objetivo de impulsar el desarrollo y bienestar de la población panameña.
Los economistas coinciden en que el gobierno panameño ha fallado en la implementación de un plan estratégico sólido y en la adopción de políticas efectivas para impulsar la economía y generar empleo formal.
Es crucial que el gobierno asuma un rol activo y tome medidas contundentes para fortalecer la economía, priorizando la creación de empleo formal y la protección de los derechos laborales de los trabajadores panameños. De lo contrario, el país podría enfrentar desafíos aún más profundos en el camino hacia la recuperación económica sostenible.


