Con una caravana y cantos de tamborito comunidad despide a Esteban De León y exige justicia
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
Con los corazones rotos y los tambores llenos de luto, decenas de personas se unieron esta mañana en una caravana que partió a las 8:30 a.m. para rendir homenaje a la memoria de Esteban De León, el joven cuyo caso ha conmovido profundamente al país.
El recorrido avanzó lentamente hasta las cercanías de la comunidad de Nuevo Progreso, donde familiares, amigos y vecinos entonaron cantos de tamborito, cumpliendo el deseo de Esteban quien en vida decía que cuando muera quería tener “el entierro más alegre de su vida”.
Pero entre la música, el llanto y el dolor predominó entre los asistentes y un clamor generalizado por justicia y seguridad.
“Sabemos que nada de lo que hagamos le podrá devolver su hijo a la profesora Yesenia. Ese vacío no se llena, y el dolor es para siempre”, expresó una de las asistentes entre sollozos, mientras agradecía a la comunidad por el acompañamiento en los días de búsqueda.
La caravana no solo fue un acto de despedida, sino también de denuncia. Los asistentes alzaron su voz contra la inseguridad que azota la zona este de Panamá.
«Vivimos con miedo. Ya no hay seguridad en las calles. La comunidad fue más eficiente que las autoridades en la búsqueda de Esteban”, lamentó otro participante.

Desde tempranas horas, los residentes de sectores como Las Paredes y la 24 de Diciembre, también se sumaron al llamado, pidiendo mayor presencia policial.
“Lo que se necesita es seguridad, que haya policías visibles, porque la situación está fea”, dijo una vecina, preocupada por el aumento de la delincuencia.
Entre lágrimas, cantos y redobles de tambor, la comunidad despidió a Esteban con el alma hecha pedazos, pero unida en un mismo grito: “Queremos justicia y seguridad, antes de que otra familia viva este dolor.”


