Condena casi unánime de la OEA a la ocupación de sus oficinas en Nicaragua

Washington/Managua, 13 may (EFE).- Con 29 votos a favor y solo 3 abstenciones, el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó este viernes una resolución formal de condena a la ocupación de sus oficinas en Nicaragua por parte del Gobierno de Daniel Ortega.

En el texto, el organismo exige a las autoridades nicaragüenses que restituyan «inmediatamente» el uso de los locales incautados, y promete seguir «ocupándose de este asunto y considerar otras acciones que puedan ser necesarias».

De momento, el Gobierno de Nicaragua ha guardado silencio sobre esa resolución.

El pasado 30 de abril, el presidente Ortega dio por retirada a Nicaragua de la OEA, organismo al que renunció el 19 de noviembre de 2021, una medida que tardará dos años en ser efectiva, es decir hasta noviembre de 2023.

La resolución aprobada hoy fue presentada por las delegaciones de Canadá, Antigua y Barbuda, Estados Unidos, Brasil, Chile, Colombia, Grenada y Uruguay.

Han votado a favor todos los países miembros de la OEA, salvo El Salvador, Honduras y San Vicente y las Granadinas. Los representantes de Bolivia y Nicaragua no estaban presentes durante la reunión, por lo que no han emitido ningún voto.

El representante de El Salvador, Agustín Vásquez, ha sido de hecho quien dio pie a la votación, ya que la propuesta de Antigua y Barbuda, uno de los impulsores del texto, era que la resolución se aprobara por consenso.

Vásquez mostró su disconformidad con la idea, por lo que la presidenta del Consejo, Elizabeth Darius-Clarke, ordenó que la propuesta fuera sometida a voto.

RESPALDO DE ARGENTINA Y MÉXICO

Si bien la inmensa mayoría de las delegaciones se mostraron a favor de aprobar el texto, algunos representantes quisieron marcar distancias con la posición del secretario general de la OEA, Luis Almagro.

«Mi país ha decidido votar a favor, sin que ello signifique de ninguna manera el respaldo a posibles actuaciones del secretario general en este asunto», declaró la representante permanente de México ante el organismo, Luz Elena Baños.
Almagro ha sido muy crítico con las autoridades nicaragüenses por su decisión de incautar el inmueble en abril pasado, tras anunciar su intención de abandonar el organismo y sin dejar que pasaran los dos años de rigor entre que se renuncia a la OEA y se hace efectiva esta salida.

El uruguayo aprovechó su intervención, una vez finalizada la votación, para lamentar que «esta violación del Derecho -en referencia a la ocupación de sus oficinas- es lo que sufren los nicaragüenses día a día».

Quien sí expresó su apoyo total a la posición de la OEA fue el representante de Estados Unidos, Bradley A. Freden, para quien la «ocupación forzosa» de las oficinas demuestra «el desprecio absoluto del régimen de Ortega al orden pacífico y basado en reglas de las Américas».

Estados Unidos ya pidió en la pasada reunión del Consejo Permanente una respuesta mayor por parte de la organización a la incautación del inmueble, en el que las autoridades pretenden instalar un «museo de la vergüenza».

OPOSICIÓN PIDE «MEDIDAS MÁS FUERTES»

Por su lado, la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco de Nicaragua aplaudió la resolución de la OEA, aunque la consideró «insuficiente» para incidir en Ortega.

«Consideramos que esta resolución es insuficiente (…). Eso (ocupación de oficina de la OEA en Managua) exige medidas más fuertes y ejemplarizantes», señaló ese grupo opositor, que demandó al organismo regional «convocar una reunión de consultas de ministros de Relaciones Exteriores conforme el artículo 61 de la Carta de la OEA».
«La situación en Nicaragua ha rebasado todo límite de tolerancia, gravedad, y urgencia», argumentó esa unidad opositora.

A finales de abril, La Policía nicaragüense ocupó la sede de la OEA en Managua después de que el canciller del país, Denis Moncada, apareciera en la televisión nacional tildando al organismo de «instrumento del imperialismo yanqui» y ratificando su decisión de abandonarlo.

La relación entre el Gobierno de Ortega y el organismo multilateral, con sede en Washington, ha ido deteriorándose desde las protestas que tuvieron lugar en el país en 2018 y que acabaron con cientos de muertos, presos y desaparecidos.

La OEA, después de numerosas condenas, inició un proceso (que no prosperó por desacuerdos internos) para suspender al país del organismo, y se negó a reconocer los resultados de las últimas elecciones, en las que Ortega fue reelegido para un cuarto mandato, el pasado noviembre.

Como reacción, las autoridades nicaragüenses anunciaron ese mismo mes su intención de abandonar la organización, aunque según el reglamento, el país debe esperar dos años para que la retirada se haga efectiva.

Foto EFE

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