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Crisis podría disparar tasa de desempleo a 10.5%; economía nacional podría ingresar en cuidados intensivos

El escenario laboral  avista  nubarrones  con posibilidades  de  tormentas  en el evento de que la crisis  que   azota  al país  y, particularmente a  la provincia de  Bocas  del Toro persista.
En declaraciones  a La Verdad Panamá,  el  ingeniero René  Quevedo  anticipó  que, de mantenerse   la situación, el desempleo en Bocas del Toro pasará de 6.7% (INEC, octubre 2024) a más del 20%, mientras que a nivel nacional pudiéramos ver hasta 1 punto porcentual, pasando de 9.5% de desempleo (INEC, octubre 2024) a alrededor de 10.5%.
Salen dos grandes empresas del tablero económico de Panamá,  esto significa que la inversión internacional tomará más distancia por los altos niveles de riesgo.
 «Un país donde las consignas pesan más que las realidades, las calles hacen jurisprudencia y estamos dispuestos a “inmolar” a 5 mil familias humildes para demostrarlo (caso Chiquita) manda claras señales de un ambiente de ANARQUÍA y un destino “hostil” hacia la inversión privada, nacional y extranjera, que nos condena a seguir siendo una economía de informales y funcionarios financiada con plata prestada».
Señaló  que Bocas del Toro había salido “ilesa” de la catástrofe laboral del cierre minero y pérdida del Grado de Inversión de Fitch Ratings en marzo 2024. De hecho, según  Quevedo,  entre agosto 2023 y octubre 2024, Bocas del Toro generó 27,900 nuevos empleos (INEC), 61% formales, 4,750 de ellos en Agricultura y 2,916 en Turismo.
Adicionalmente, esto ocasionó la creación de 6,573 empleos inducidos (informales) en el Comercio. Es muy probable que los recientes eventos borraron  esas ganancias.  A esto hay que agregar los empleos que se perderán como consecuencia de las restricciones de movilidad en una Provincia donde 4 de cada 5 empleos son presenciales.
Panorama incierto  al iniciar  segundo semestre  del año
Al ser preguntado sobre las expectativas  al inicio del segundo semestre del año, indicó  que el   panorama se mantendrá incierto, ya que podemos esperar oposición similar a la que hay alrededor de la Ley 462, hacia el nuevo contrato minero, que será la próxima prioridad del Gobierno.
Expresó  que hubo  un repunte en el número de contratos tramitados por MITRADEL en el mes de abril vs marzo 2025, con un aumento de más del 30%. Sin embargo, las perspectivas para mayo son pesimistas, debido a las repercusiones, tanto de la situación en Bocas como las huelgas de gremios, que impactan la confianza en el clima para la inversión privada.
No obstante,  en el mes de abril se registró un aumento de 35% en nuevos financiamientos al sector productivo (versus marzo) y el acumulado de nuevos financiamientos entre enero y abril 2025 marcha 9% por encima del valor de las transacciones registradas en los 4 primeros meses del 2024.
Si bien éste es un “indicio”, no una “tendencia”, este fenómeno pudiera ser señal de una relativa mayor confianza de los empleadores en la evolución económica del país, concretamente en el sector interno de la economía, que genera la mayoría de los empleos,  consideró   René Quevedo,  quien  agregó    que esto  a su vez daría lugar a un aumento en el número de nuevos contratos laborales. No obstante, debemos esperar la evolución de los próximos meses para confirmar si se trata de una tendencia o fue un evento coyuntural.
«Estamos en una coyuntura compleja, donde “el dominó parece trancado”. Por un lado, los grupos que protestan insisten en la derogación de la Ley 462, mientras que el Gobierno plantea que cualquier modificación a la Ley se haga con propuestas concretas de mejora que se llevarían al Órgano Legislativo en el próximo período legislativo, que comienza dentro de 1 mes (1 de julio)».
Para este  analista, el  problema no es la Ley, sino que tanto la generación de empleo formal como los mayores aumentos salariales han sido exclusividad del Estado desde el 2012, con plata prestada, ya que entre el 2012 y 2024 aumentamos la deuda externa en más de $40 mil millones.
Sin embargo, el ambiente es de incertidumbre, que impacta la actividad económica y el empleo. En ese contexto, el mes de junio será clave para determinar el rumbo que llevarán las cosas.