Enfoque Global

Cuba rechaza negociar su sistema político mientras enfrenta apagones que afectarán al 61 % del país

El Gobierno de Cuba dejó claro este viernes que su sistema político “no es objeto de negociación”, en medio de contactos con Estados Unidos y una severa crisis energética que mantiene a gran parte del país bajo apagones prolongados.

El viceministro de Asuntos Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, afirmó que ni el modelo político de la isla ni sus cargos gubernamentales están sobre la mesa en las conversaciones con Washington. “El sistema político cubano no es objeto de negociación, ni el presidente ni ningún cargo del Gobierno”, enfatizó.

El funcionario reiteró que La Habana mantiene disposición al diálogo con EE.UU., especialmente en temas de interés común como la seguridad y la lucha contra el narcotráfico, aunque calificó de “inaceptable” cualquier intento de afectar la soberanía del país.

El viceministro de Asuntos Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, habla durante una rueda de prensa este viernes, en La Habana (Cuba). EFE/ Ernesto Mastrascusa

Las declaraciones surgen en medio de tensiones luego de reportes de medios estadounidenses que apuntaban a supuestos intentos de Washington de influir en un cambio de liderazgo en la isla, lo cual ha sido negado por la Casa Blanca. Por su parte, el presidente Donald Trump ha asegurado recientemente que podría “tomar” Cuba, afirmaciones que fueron rechazadas por el presidente Miguel Díaz-Canel.

Crisis energética agrava el panorama

En paralelo, Cuba enfrenta una de las peores crisis energéticas de su historia reciente. Este viernes, hasta un 61 % del país quedará sin electricidad durante las horas de mayor demanda, según datos de la estatal Unión Eléctrica.

El déficit energético supera los 1.800 megavatios, resultado de un sistema eléctrico obsoleto, averías en centrales termoeléctricas y la escasez de combustible, agravada por las sanciones y el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos desde enero.

Actualmente, gran parte del país sufre apagones de hasta 15 horas diarias en La Habana y hasta dos días consecutivos en otras provincias, lo que ha impactado severamente la economía, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020.

La crisis también ha derivado en protestas sociales en distintos puntos de la isla, algunas de las cuales han terminado con enfrentamientos y detenciones.

Mientras el Gobierno cubano insiste en mantener su soberanía política fuera de cualquier negociación, el deterioro del sistema eléctrico y las tensiones con EE.UU. continúan marcando el complejo escenario que enfrenta el país.

Foto EFE