El costoso exilio del Sha de Irán en Panamá

Británico Quesada Ábrego

Mohamed Reza Pahleví, conocido como el Sha de Irán, estuvo exiliado por un tiempo  en Panamá con su familia, sin embargo, el precio que pagó por su estadía en la isla Contadora era tan caro como los festejos de su palacio en Teherán cuando reinaba.

Gastos de 130 mil dólares en menos de un mes en Contadora, pagos para traer a los pilotos de la antigua Fuerza Aérea Panameña (FAP), sus esposas o las novias y la mala relación con los militares panameños y las fuerzas de seguridad iraníes y estadounidenses fueron parte de los motivos.

También incluyen solicitudes de inversiones en inmobiliarias y otras al antiguo gobernante persa, lo que generó que funcionarios estadounidenses le solicitaran al Departamento de Estado que trasladaran al Sha y su familia a otro país de “inmediato”.

El 7 de enero de 1980, Arnie Raphel, envió un memorando a varios funcionarios de alto rango de EE.UU. para decirles que el embajador en Panamá, Ambler Moss, le comunicó que la situación del Sha en el istmo era insostenible, ya que habían gastado más de 130 mil dólares en poco tiempo, una suma  mayor que la desembolsada en México.

Los documentos, desclasificados y que están en la Librería Jimmy Carter de Internet,  indican que la correspondencia a los exiliados era abierta, las comunicaciones telefónicas intervenidas, aunque el exmonarca se sentía agradecido y era consciente que no podía estar en tierra firme porque su presencia en Panamá generó violentos disturbios estudiantiles.

Indicaron que los Phaleví pagaron unos en objetos de plata, oro, cristales y lavadoras, 47 mil dólares en la casa de la familia Lewis, 24 mil dólares por semana por el uso de 12 habitaciones del hotel Contadora para los miembros de la seguridad panameña, sus familias y novias.

Los documentos explicaron que en México el Sha pagó 120 mil dólares mensuales por tres casas gigantescas, autos, 17 empleados de servicio doméstico, fuerzas de seguridad, pero no pedían “sobornos y regalos” como en Panamá.

Apuntaron que sus asesores le recomendaron al Sha  no venir a Panamá porque eso pasaría, además que las tensiones entre los anfitriones y visitantes desaparecía en los pocos actos públicos.

Las tensiones se aceleraban porque los guardias panameños consideraban a los escoltas estadounidenses del Sha como un “grupo de homosexuales” y que supuestamente el mandatario de la época Aristides Royo le pidió al Sha que invirtiera en el mercado inmobiliario.

El 26 de febrero de 1980, Mark Mose, une estadounidense que laboraba para las fuerzas de seguridad del Sha fue detenido por los militares panameños en Contadora, aunque liberado el mismo día gracias a las gestiones del embajador Moss, el coronel Manuel Noriega, le comentó al diplomático que lo arrestaron por ser  irrespetuoso con los militares locales.

Los Phaleví, quienes fueron amos y señores de una nación, para aquella época ni siquiera tenían pasaporte para viajar, pero por ser aliados de EE.UU. y Europa, les abrían las puertas en naciones satélites de esas potencias.

Finalmente, el Sha abandonó Panamá en un avión privado con destino a Egipto donde murió de cáncer el 27 de julio de 1980, meses después de abandonar el istmo.

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