El Dato de La Verdad Panamá para hoy domingo 7 de diciembre de 2025
El nuevo Santa Claus
Así le llaman al presidente de la Cueva por la cantidad de agasajos que viene ofreciendo a las doñas del panameñismo. Las que estuvieron presentes en la actividad con las bases de San Miguelito dicen que hubo de todo. Pregunta Josefa si la fiesta se hizo con plata de la Cueva o de dónde…
Oficina de prensa del OJ
Muy mal funciona la oficina de comunicación del órgano judicial y no hay manera de que mejoren. Envían las notas de prensa de las audiencias con casi 24 horas de atraso. Y ni hablar cuando se les consulta para algún tipo de información. Nadie responde o, en el peor de los casos nadie sabe.
Bomberos no se escapan
Otros que no se escapan son los del Benemérito Cuerpo de los camisas rojas. Hay que ensillar un gallote para que faciliten información de algún siniestro, al punto de que ni un video suministran.
Con el MOP
Señor ministro del MOP, ponga a trabajar a sus funcionarios de mantenimiento porque los huecos y cráteres se han tomado las calles y avenidas de la ciudad capital. Los conductores ya superamos en habilidad a Hilario Zapata y al difunto Alacrán Pedroza, esquivando huecos. Así no es la vaina.
Justicia a lo panameño
A un representante de corregimiento con problemas cardíacos lo meten preso por peculado, pero a un fulano con una afección similar. procesado por un caso de más de una tonelada de drogas y supuestamente perteneciente a una organización criminal, le dan base por bola con un depósito domiciliario. ¡Explíquenme esa vaina!
Fallas en la imputación
Dicen abogados penalistas que mientras el Ministerio Público siga presentando imputaciones frágiles y sin sustento, los casos seguirán cayéndose. La falla no está en los jueces de garantías.
Pilas con las estafas
Ahora que ya se conocen los rivales de Panamá para el Mundial y las sedes, hay que estar vivos para evitar que los estafadores en las redes sociales les metan goles de media cancha con paquetes de excursiones chimbos. Cuida´o y quedan transados con un billete largo, sin otra opción que la de verlos en la comodidad de su sillón con un par de pintas y limpios. ¡Pilas!



