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El desempleo se convierte en una emergencia socioeconómica y no hay señales de revertir la situación

Redacción La Verdad Panamá

Nubes  negras  se   ciernen  sobre el escenario  económico del país,   si se toma  en cuenta  el Índice de Confianza del Consumidor Panameño en el que  el 61% de los  encuestados considera que es poco probable obtener un empleo.

El referido informe  elaborado  por The Marketing Group con la colaboración de la Cámara de Comercio, indica que  el 28% considera que no tendrá empleo, el 10% no sabe o no está seguro y sólo el 1% considera que tendrá empleo.

Para el analista  y consultor  en temas laborales, René  Quevedo,  estos resultados ponen de manifiesto la paradoja que vive el país;  reactivación económica y crisis laboral, a la vez, como se puede inferir del reciente Informe de la Calificadora de Riesgo Fitch Ratings.

Dicho reporte, que sustenta la mejora de la perspectiva de la deuda panameña, de Negativa a Estable, indica que la fuente tanto del crecimiento económico superior a las expectativas en el 2021, como la mejora de la gestión fiscal, es el sector externo.

Explica  que Fitch cita los mayores ingresos y contribuciones del Canal de Panamá, como el aumento en las exportaciones de cobre y el anunciado acuerdo entre el Gobierno y Minera Panamá, como los factores que sustentan su decisión de mejorar la perspectiva de la deuda, manteniendo así su Grado de Inversión.

Pero el Informe advierte de la debilidad del sector interno de la economía, señalando a dos sectores en particular, construcción y comercio al detal, como particularmente rezagados. Estas dos actividades económicas aportan 27% de los empleos del país.

Los resultados del ICCP de enero 2022 ponen de manifiesto la urgente necesidad de encarar el “virus” que enfrenta Panamá, la incertidumbre. En una economía donde el 70% de los empleos son presenciales, en el 2020 Panamá adoptó una severa política de restricción de movilidad y el sector privado perdió a 364 mil trabajadores asalariados (42% de sus empleos formales), mientras que a otros 284 mil (32% del total) se les suspendió el contrato.  Es decir, en el primer año de pandemia, 3 de cada 4 empleos formales privados en el país desaparecieron o fueron suspendidos.

El ingeniero René Quevedo citó como  ejemplo México, que con una población de 126 millones y 55.5 millones de empleos, perdió 647,710 empleos formales en el 2020.

En otras palabras, Panamá, con 30 veces menos población y 33 veces menos trabajadores, perdió la mitad de los empleos formales que perdió México. Toda la expansión del empleo en los últimos dos años ha estado en el sector público.

La economía no está generando nuevos empleos. Según informes del MITRADEL, en el 2021 se tramitaron 40% menos contratos laborales que en el 2019 (3 de cada 4, temporales), año en el que se agregaron 52,040 empleos a la economía, todos informales. La informalidad pasó de 44.9% en el 2019 a 47.6% en el 2021, mientras que en enero 2022, más de 463 mil personas recibieron el Vale Digital porque no encuentran empleo.

Sostiene  Quevedo que el  bajo ritmo de generación de nuevos empleos, así como la alta temporalidad e informalidad laboral, son síntomas de incertidumbre en el clima para las inversiones en el país, que a su vez genera la incertidumbre laboral que el ICCP demuestra de manera contundente, y que se traduce en la inhibición del consumo, que en el 2020 cayó en unos $600 millones mensuales.

Ya el país no se encuentra en una Emergencia Sanitaria, sino en una Emergencia Socioeconómica. Se hace imperativo levantar TODAS las restricciones relacionadas al COVID-19 (“gripalizar” la pandemia), como lo han estado haciendo otros países, y hacer de la generación de empleo la primera prioridad, concluyó.