El grito que encendió la libertad: La Villa de Los Santos conmemora el 10 de noviembre de 1821
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
Este lunes 10 de noviembre, Panamá entera vuelve la mirada hacia la heroica Villa de Los Santos, cuna del primer grito de independencia del Istmo del dominio español.
Han pasado más de dos siglos desde aquella mañana de 1821, cuando un grupo de valientes santeños, encabezados por Rufina Alfaro según la tradición popular, levantó su voz en un acto de dignidad que encendió la chispa libertaria que pronto se extendería por todo el país.
El movimiento santeño no fue un hecho aislado ni un arrebato momentáneo, sino la expresión de un sentimiento nacional que venía gestándose ante los abusos, los tributos forzosos y la desigualdad del sistema colonial.
La proclamación de independencia en la Villa de Los Santos se convirtió en el punto de partida para la emancipación total del Istmo, que se consolidaría apenas dieciocho días después, el 28 de noviembre, con la independencia de Panamá de España.
Cada año, las calles empedradas de la Villa reviven el fervor patriótico con desfiles, tamboritos y actos cívicos que recuerdan la gesta de aquellos hombres y mujeres decididos a romper las cadenas.
Las escuelas, autoridades locales y visitantes de todo el país se unen en una sola voz que repite con orgullo: “¡Viva el 10 de noviembre, primer grito de independencia en la Villa de Los Santos!”
Hoy, al conmemorar esta fecha inmortal, Panamá rinde homenaje a la valentía de sus antepasados y reafirma su compromiso con los valores de libertad, justicia y soberanía.
Porque la patria no solo se celebra: se defiende, se construye y se honra, generación tras generación.


