El silencio y la esperanza marcan la búsqueda de sobrevivientes en La Guaira tras el devastador terremoto
En el estado venezolano de La Guaira, el más golpeado por el doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5, el silencio se ha convertido en una herramienta vital para los equipos de rescate y en el reflejo de la esperanza de miles de familias que aún esperan noticias de sus seres queridos.
A seis días del desastre, rescatistas venezolanos e internacionales, bomberos, militares y cuerpos policiales continúan removiendo escombros de forma manual y con maquinaria pesada en localidades como Caraballeda y Catia La Mar. Cada vez que se escucha la orden de «¡Silencio!», toda actividad se detiene para permitir que los geófonos detecten el más mínimo sonido o movimiento que pueda indicar la presencia de personas con vida bajo los edificios colapsados.
Según las autoridades, el balance asciende a 1.943 fallecidos, más de 10.500 heridos y 6.461 personas rescatadas. En las labores participan 3.660 rescatistas extranjeros, 148 perros especializados, 49 vehículos de apoyo y más de 26.000 efectivos venezolanos.

Mientras los equipos trabajan contrarreloj, cientos de familias permanecen junto a las ruinas de sus hogares. Una de ellas es Aurora Rodríguez, de 52 años, quien desde el día del terremoto duerme frente a su vivienda destruida con la esperanza de recuperar a su hijo de 25 años, atrapado entre los escombros junto a sus mascotas.
Rodríguez logró rescatar con vida a varios de sus gatos y a una perrita, lo que alimenta su esperanza de que su hijo también haya sobrevivido. Tras intentar remover los escombros por sus propios medios, ahora pide que lleven maquinaria pesada para continuar la búsqueda.
«Yo no soy la única, hay muchas familias con sus familiares enterrados. Pero yo quiero llevarme a mi hijo», expresó.

En las zonas más afectadas, los rescatistas marcan los edificios derrumbados con información sobre las víctimas recuperadas y los cuerpos que aún permanecen bajo los escombros, mientras organizaciones civiles continúan recibiendo reportes de personas desaparecidas.
Aunque con el paso de los días las posibilidades de hallar sobrevivientes disminuyen, las autoridades y los familiares insisten en no perder la esperanza y mantienen la búsqueda incesante entre el silencio que, para muchos, aún puede significar vida.
Foto EFE


