Expresiones

Habemus papam León XIV: Su significado doctrinal, social y geopolítico

Por Roberto Paniagua P.

Robert Francis Prevost, como nuevo pontífice, es una sorpresa para los no informados. Me incluyo en ese grupo de vaticanistas aficionados.

El cardenal estadounidense es de orígenes mixtos franco-españoles e italianos. Su presencia en Perú, por más de 20 años, es suficiente para considerarlo un experto en las realidades latinoamericanas. Conoció Panamá y compartió con los agustinianos.

Ni jesuita ni conservador

El nuevo pontífice representa una opción aceptable para todos los grupos predominantes en el Colegio Cardenalicio. Su elección responde a la necesidad prioritaria de mantener unida a la Iglesia en sus diferentes corrientes teológicas. Esta decisión garantiza, sin embargo, que prevalecerán en su papado la concepción ecuménica, democrática y la visión doctrinal del papa Francisco.

¿Qué características acumunan a ambos pontífices en sus funciones precedentes al pontificado?

Prevost posee dos ciudadanías: estadounidense y peruana. Es también, por ende, latinoamericano. Ejerció como misionero antes de ser obispo. Ser misionero en Perú, el “El Dorado”, significa palpar las peripecias de un pueblo agredido por la clase política, por sus empresarios, castigado por el narcotráfico y amenazado por la presencia armada de insurgentes.

Bergoglio recorría Buenos Aires, ciudad y provincias, en transporte público, visitando a pie los barrios; en contacto con los trabajadores y los sectores más pobres de una sociedad clasista, en perenne conflicto socioeconómico. Fue testigo de una dictadura militar sangrienta y de la presencia activa de un movimiento insurreccional extremista justicialista montonero, una herida que aún permanece dolorosamente abierta en la sociedad argentina.

Ambos prelados se caracterizaron por ejercer, en los momentos más críticos y dramáticos, las dotes diplomáticas en sus relaciones oficiales con las autoridades, en sociedades donde la violencia ha estado institucionalizada, sin perder la potestad de la denuncia pública cuando era necesaria.

La decisión del cónclave

Interpretamos, en primera instancia, la decisión del cónclave como la necesidad de la Iglesia de mantenerse unida en el proceso en curso de democratización y de transparencia financiera y moral.

Prevost posee un estilo diplomático: realpolitik y frases contundentes, expresadas con elegancia. Al vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, lo criticó recientemente por aseveraciones evangélicas erróneas, críticas expuestas con el arte de la docencia elegante.

Pareciera ser que el nuevo papa seguirá las huellas de su predecesor, a su propio modo y estilo.

¿Qué puede esperar Panamá del papa que ya la conoce?

En sus visitas y diálogos con sus amigos agustinianos, Lacunza y Ulloa, León XIV se ilustró sobre nuestras realidades sociopolíticas y sobre la situación actual frente a la presunción hegemónica de la geoestrategia estadounidense trumpiana.

León XIV se perfila como defensor de los países del Tercer Mundo y de sus pueblos en sus luchas endógenas contra la corrupción política y contra las voluntades imperialistas de la potencia del norte en su actual demencia.

En la interpretación teológica católica, la Divina Trinidad se posa sobre las mentes y espíritus de los cardenales para escoger al papa. En ese instante, esa sabiduría embarga por igual a todos los fieles. La historia nos ha demostrado que, en el nombre sagrado de la Trinidad, se ha invocado la tríada de “Dios, Patria y Familia” como presupuestos morales, en nombre de los cuales se cancelan las libertades individuales y se atenta contra las vidas y la dignidad de los sectores más desamparados y de sus minorías.

El auspicio que invocamos es que el nuevo pontífice prosiga con la moralidad y transparencia del papa argentino; que se coloque de parte de los necesitados y de los humildes; que su geopolítica sea la proyección consecuente de la doctrina social de León XIII en su versión contemporánea. Es de recordar la encíclica papal Rerum Novarum de León XIII, que constituyó la base teológica de una nueva doctrina social de la Iglesia.

Que el León de los agustinianos, que simboliza sabiduría espiritual, le sirva para exorcizar al maligno que gobierna en su país de origen. Amén.