Independencia de Panamá de España: el día en que el istmo decidió romper cadenas y abrirse camino
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
Panamá celebrar este 28 de noviembre uno de los momentos más decisivos y menos tímidos de su historia: la Independencia de España en 1821.
Ese día, el istmo miró al imperio, respiró hondo y dijo lo que tantos sentían: “hasta aquí llegamos”. Fue la ruptura del yugo colonial y el salto estratégico hacia un futuro propio, calculado y sin una gota de improvisación.
El contexto venía hirviendo. A inicios del siglo XIX, España estaba desgastada, las revoluciones en América avanzaban y el istmo era prácticamente un barco sin capitán, detallan los registros históricos.
El comercio del tránsito motor económico de Panamá desde el periodo colonial, necesitaba libertad para moverse, no cadenas para arrastrar.
Las élites comerciales, los clérigos, las autoridades locales y gran parte de la población entendían que seguir bajo el dominio español era mantener un negocio rentable atado a un socio quebrado.
A diferencia de las sangrientas batallas que marcaron la emancipación en otros países, la independencia panameña fue quirúrgicamente política.
El Acta de Independencia, redactada por José de Fábrega, se aprobó el 28 de noviembre en el Cabildo de Panamá, sin oposición significativa.
Fábrega fue reconocido de inmediato como Jefe Superior del Estado de Panamá, equivalente a jefe de gobierno.
El empujón decisivo había llegado 18 días antes, el 10 de noviembre de 1821, cuando la Villa de Los Santos proclamó el primer grito de independencia de Panamá.
Aquel pronunciamiento valiente y simbólico puso presión directa sobre las autoridades capitalinas y marcó la línea de no retorno.
La región vivía una tormenta revolucionaria en toda América, y Panamá dependiente del Virreinato de Nueva Granada no escapó a ese clima de cambio.
El acta panameña expuso razones claras: España ya no garantizaba protección, sseguridad ni estabilidad; mientras que la economía del istmo exigía abrirse al mundo y dejar de cargar los problemas del viejo imperio.
Panamá no solo rompió con España: también apostó por integrarse a la Gran Colombia, siguiendo la visión de Simón Bolívar, quien llamaba al istmo “la llave del universo”.
Bolívar veía a Panamá como el centro natural de un proyecto continental, y el istmo entendió el valor estratégico de contar con respaldo militar en un mundo convulso.
Este 28 de noviembre no se celebra una simple fecha del calendario.
Se celebra la inteligencia política de un país que, incluso hace más de dos siglos, supo leer el momento histórico, tomar decisiones sin miedo y abrir puertas que el resto del continente tardó décadas en empujar.
Como cada año, la Independencia de España se festeja con desfiles patrios en diversas localidades del país.
Los de mayor relevancia se realizan en Chiriquí y Panamá Oeste. Para este 28 de noviembre, el foco nacional estará puesto en Chiriquí, donde participará el presidente José Raúl Mulino.


