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«Los puertos panameños se han convertido en autopistas del narcotráfico», Bartlett 

Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá

El abogado Moisés Bartlett lanzó una dura advertencia sobre la situación de los puertos en Panamá, señalando que se han transformado en puntos neurálgicos para el trasiego de drogas hacia Norteamérica y Europa.

“Los puertos panameños han sido históricamente espacios para actividades ilícitas. Hoy, el tráfico de droga ha alcanzado niveles escandalosos, con métodos cada vez más sofisticados y, en algunos casos, con la complacencia de funcionarios públicos y la pasividad de concesionarios”, denunció.

Según Bartlett, la geografía del país y su posición estratégica convierten a los puertos en una “puerta abierta” para el crimen organizado, lo que constituye una amenaza directa para la seguridad nacional.

“El Estado ha cedido soberanía”

El jurista responsabilizó al Estado panameño por haber entregado concesiones portuarias a empresas extranjeras sin establecer cláusulas que garanticen la seguridad nacional.

“En muchos casos, se ha cedido soberanía. Las concesionarias establecen sus propias reglas, incluso limitando el acceso de las autoridades de seguridad y aduanas a las instalaciones. Esto permite que, bajo el paraguas de operaciones de importación y exportación, se encubran actos ilícitos”, criticó Bartlett.

A su juicio, estas concesiones fueron negociadas sin prever la obligación constitucional del Estado de proteger la vida, los bienes y la integridad del territorio.

“No necesitamos más leyes, necesitamos voluntad”

Bartlett también rechazó que la solución sea aprobar más legislación.
“Panamá abusa de la abundancia de leyes. Ya tenemos suficiente normativa: la Constitución, los códigos y la jurisdicción del Ministerio Público y de las fuerzas de seguridad. El problema no es legal, es de voluntad política y de acción efectiva”, sostuvo.

Cooperación internacional, pero con soberanía

El abogado reconoció que gran parte de las incautaciones millonarias de droga en puertos panameños han sido posibles gracias a operaciones de inteligencia internacionales, pero advirtió que el país no puede depender exclusivamente de esa colaboración.

“Panamá tiene que empoderarse en su soberanía y asumir que combatir el trasiego de drogas es una obligación del Estado. La cooperación bilateral o multilateral es importante, pero el protagonismo debe ser nuestro”, enfatizó.

El costo para el país

Bartlett señaló que mientras el crimen organizado aprovecha los puertos, los recursos estatales se destinan a fines cuestionables en lugar de reforzar seguridad, salud y educación.

“Hay presupuestos millonarios que asustan a los panameños, pero en lugar de destinarse a combatir el narcotráfico, la inteligencia o la seguridad ciudadana, terminan sirviendo a privilegios de unos pocos. El Estado debe invertir para darle seguridad real a los panameños”, advirtió.

Una alerta a la Nación

El abogado concluyó con un mensaje contundente:
“Esto no es nuevo; lleva décadas. Panamá ha sido puente del tráfico de drogas y mercancías desde la colonia. Pero hoy, el nivel de penetración del narcotráfico en nuestros puertos es una amenaza grave y reprochable para la seguridad nacional. Eso no puede continuar», destacó.